TODOS LOS TEMAS
Perro Urbano

Las mordeduras caninas a adultos se han triplicado en el Reino Unido en 20 años

Compartir

Un reciente estudio realizado por científicos de la Universidad de Liverpool ha analizado los datos sobre mordeduras caninas a través de las tasas de ingreso en todos los hospitales del Sistema Nacional de Salud (NHS) entre 1998 y 2018. Las mordeduras han aumentado considerablemente, de seis por cada 100.000 personas ingresadas en 1998 a 15 por cada 100.000 personas en 2018, lo que equivale a más de 8.000 ingresos.

El dato más llamativo es que el aumento se ha dado en los adultos, no en los niños. Mientras que la incidencia en niños se ha mantenido constante, en adultos se ha triplicado.

Es un análisis importante y significativo que revela todo el trabajo que aún queda por hacer en este sentido: hay que educar a muchos niveles para evitar las situaciones de riesgo. Un perro no muerde porque sí, sin razón, y tampoco suele morder sin avisar.

De hecho hay una "escalera de la agresividad" que debiera ser de obligado conocimiento. Hablan de ella en detalle en el blog de Etología Veterinaria.

El estudio de la Universidad de Liverpool, liderado por el Dr. John S. P. Tulloch, ha identificado un aumento en la incidencia de ingresos hospitalarios en Inglaterra debido a mordeduras de perro y una duplicación de la incidencia en 20 años.

Se trata, dicen los autores, del primer estudio que identifica que este aumento ha sido impulsado por un número creciente de adultos ingresados, mientras que las tasas en niños se han mantenido relativamente estáticas.

Los niños de 14 años o menos representan alrededor del 25% de las admisiones, pero su incidencia se mantuvo relativamente estable, con un promedio de 14 admisiones por cada 100.000 personas al año. 

El mayor aumento en las tasas de ingresos, para sorpresa de los investigadores, se dio en mujeres de entre 35 y 64 años.

Aún así, Es muy preocupante el número de niños menores de 1 año, y en particular menores de un mes que fueron mordidos, destacan los autores del estudio.

Las tasas de admisión han sido significativamente más altas en áreas rurales en comparación con áreas urbanas. Los barrios más desfavorecidos del país tienen la mayor incidencia.

Las muertes registradas equivalen a aproximadamente cuatro muertes relacionadas con mordeduras de perro al año, posiblemente -suponen los investigadores- una subestimación, ya que solo incluye a las personas que han muerto en el hospital.

En el año fiscal 2017/2018, la asistencia al hospital por mordedura de perro y las admisiones pueden haber costado a las arcas públicas, según sus cálculos, £ 70.827.943.

¿Cuáles son las causas?

Una de las posibles hipótesis posible para el aumento de las personas hospitalizadas por mordeduras es la más básica: la población estimada de perros en el Reino Unido ha aumentado de 7.9 millones en 2010 a 9 millones en 2018. Eso sí, los autores del estudio recalcan otra información clave: "no hay evidencia clara de que el riesgo de mordedura esté asociado con la raza a pesar de la percepción continuada y la legislación sugiere que sí lo hace"

Otra posibilidad es que la cifra de cachorros importados al Reino Unido ha aumentado drásticamente: "muchos son cachorros criados comercialmente que pueden perder la socialización adecuada y experimentar el transporte prolongado como angustioso, lo que puede afectar su comportamiento más adelante en la vida."

Y también, explican los autores del estudio, "actualmente, el 53% de los perros de una raza determinada no cumplen con sus pautas de ejercicio y el 24% se quedan solos en casa todos los días durante más de cinco horas. Esto puede privarlos de un contacto social adecuado y también inducirles frustración."

Entre la conclusiones de los autores del estudio, destacamos esta: "Es poco probable que la legislación sobre los tipos de razas (lo que en España se conoce como Ley PPP, aún más restrictiva en el Reino Unido) resuelva este problema, ya que se ha demostrado que el riesgo de mordedura de perro es complejo y multifactorial. Se requiere investigación para desarrollar nuevas estrategias de intervención efectivas en respuesta a los cambios demográficos de las víctimas de mordeduras".

En cualquier caso, añadimos desde SrPerro, es clave educar tanto a niños como a adultos sobre cómo interactuar de manera segura con los perros. Las señales de calma, entender cuándo los perros indican que están estresados o cuándo tienen miedo, entender también que cualquier perro -por muy bueno y tranquilo que sea- si siente dolor o en según qué circunstancias podría llegar a morder.

Y, como también recalcan desde la Universidad de Liverpool: 

“A medida que pasamos más tiempo con nuestros perros durante los confinamientos, debemos asegurarnos de que tengan su espacio, también ejercicio y estimulación mental pero que cuando un perro quiera estar solo, pueda estarlo."

 

Te puede interesar

 

 

Utilizamos cookies para personalizar y mejorar tu experiencia en nuestra web, tanto con respecto al contenido y utilidades de SrPerro como a los anuncios que muestran en nuestra web nuestros socios publicitarios. Mira nuestra Política de Privacidad, actualizada en mayo 2018, para conocer más detalles sobre nuestras prácticas de recopilación de datos. Al hacer clic en Aceptar, nos autorizas a usar cookies para los fines enumerados. Aceptar