
La aventura que el ciclista José María López está narrando en sus redes sociales cada día, desde que se encontrara con una perrilla que corría sola, muerta de sed, en medio de un camino en Orihuela, es como una película y hay miles de personas -a las que el ciclismo ni les va ni les viene- que están enganchadas como si fuera un thriller.
López está acostumbrado a grabar todos sus entrenamientos en bici, por eso tiene legión de seguidores en redes: más de 500.000 en instagram, 1.4 millones en tiktok, 700.000 en youtube...
Independientemente de cómo termine esta historia, él ya ha aprovechado para presentar a sus seguidores a otra perra -Alma- que, igualmente, ha sido rescatada y necesita ser adoptada. Alma también está siendo cuidada en la protectora Asoka el Grande, en Alicante. Y que tantísima gente conozca esa realidad es realmente útil.
José María López rescató a esta pequeña perra sin saber si se había escapado o estaba más bien abandonada, como parecía. Lo único que llevaba al cuello es un especie de cordel que estaba roto.
Como cuenta en el primer vídeo, él llamó a la policía local y ellos le indicaron que llamara a la protectora (no es nada fácil saber qué hacer cuando te encuentras a un perro abandonado... más que nada porque multitud de ayuntamientos siguen sin respetar lo que dice la Ley de Bienestar Animal al respecto).
La perrina no puede ser más linda: "No me mires con esos ojos. Y no me muevas el rabo", dice el ciclista en plan broma cuando ella demuestra ser absolutamente zampable.
"Vamos a hacer un trato... si aparece tu dueño, bien. Si no aparece, ya vemos que hacemos", le dice López.
A partir de ahí la aventura prosigue, porque dado el número de seguidores de este ciclista, la historia se hizo viral casi inmediatamente.
Parecía que había una persona que llevaba tres años buscando a su perra y esa persona iba a ir a la protectora a por ella... Pero al verla ese hombre comprobó que no era su perra. Así que... de nuevo, López tenía que considerar si podría o no adoptarla, a la espera de que, quizá, apareciera otro presunto dueño -la perra no tiene chip.
La perrina está bien cuidada en la protectora Asoka El Grande y, a los dos días, él fue a visitarla. ¿Le reconocería?
Pues... sí, digamos que es evidente que sí:
"Te lo está pidiendo a gritos...", le dice una voluntaria. Y le dice no sé cuanta gente en comentarios en todas las redes.
Pero nadie debería adoptar por impulso y él se lo está pensando mucho porque no es una decisión fácil, hay que meditarlo.
Entonces le cuentan que hay una posibilidad, que él se convierta en casa de acogida para Tala, como la han llamado. Así que Tala ha dejado el chenil y está, por ahora, corriendo feliz junto al humano que la rescató.
Algunas personas en redes están criticando a López por estos vídeos, piensan que solo quiere más notoriedad porque este "contenido" está funcionándole muy bien. Pero él ha aprovechado la ocasión para hablar de otra perrina de lo más bonica que también necesita ayuda.
Desde la protectora lo tienen claro, la viralidad de la historia de Tala ayudará y mucho:
"Gracias de corazón por darle voz a quienes no la tienen. Historias como esta duelen, pero gracias a personas como tú llegan mucho más lejos y consiguen lo más importante: visibilidad, conciencia y oportunidades reales de encontrar una familia. Tu vídeo está ayudando más de lo que imaginas. Gracias por implicarte, por compartir y por ser parte del cambio."
Seguro que gracias a estos vídeos algunas personas se meterán en las redes de Asoka el Grande y así comprobarán lo que hace esta protectora, lo que hacen tantísimas entidades de protección animal en España.
Esto es de hace dos días, ocho gatitos abandonados en un contenedor. Ocho minimos que alguien tiró para que murieran. Y ahora están siendo cuidados en una protectora gracias al trabajo de voluntarias y voluntarios que se dejan la piel cada día.