
Es significativo que cada vez haya más perros en los hogares espaoles, 7.5 millones según los datos del Gobierno, una cifra que no deja de crecer, mientras que el número de adopciones, por el contrario, se reduce: han sido un 7% menos en 2025 con respecto al año anterior, según el Estudio “Él Nunca Lo Haría” de Fundación Affinity.
El 42,9% de los perros y el 41,9% de los gatos recogidos por las entidades fueron adoptados en 2025, aunque desde Fundación Affinity consideran que las adopciones se mantienen estables, sus cifras reflejan que 2025 es el año en el que menos adopciones ha habido de los últimos siete...

El abandono de perros y gatos sigue siendo extremadamente elevado en España y, lo que es peor, pese a las campañas de conienciación, pese a que la sociedad -en teoría- es más empática hacia los animales, es una cifra estancada desde hace años: en 2025 ingresaron en centros de acogida más de 285.000 animales de compañía, 169.000 perros y 116.000 gatos, según el mismo estudio.

El estudio identifica los motivos más frecuentes por los que los perros y gatos son abandonados -es decir, la información que recogen las entidades de protección animal cuando esos perros o gatos son entregados por lo que hay que tener en cuenta que el grueso de los abandonos no ofrecerá esa información dado que serían animales rescatados de la calle. Y es importante, igualmente, recordar que estos datos son proyecciones, no son datos reales.
El motivo principal de abandono sigue siendo las camadas no deseadas (15%), seguido de la pérdida de interés por el animal (14%), el cambio de domicilio o traslado (12%), el fin de la temporada de caza (10%) y los problemas de comportamiento (10%).
Ojo, los datos que ha facilitado Fundación Affinity en su nota de prensa (los que mencionamos en el párrafo anterior) no coinciden con los que reflejan en su web, si los actualizan, actualizaremos la información para dejar solamente los datos correctos.

Es particularmente importante constatar que los problemas de comportamiento aparecen tanto entre las principales causas de abandono como entre los factores que más dificultan posteriormente la adopción.
Como destaca en su análisis etólogo Jaume Fatjó: "las entidades participantes consideran que algunas características dificultan especialmente la adopción. En 2025, los problemas de comportamiento se sitúan por primera vez como el principal factor asociado a una estancia prolongada en los refugios, señalado por el 77,6% de las entidades."
En la mayoría de los casos, considera Fatjó, "su presencia en ambos extremos del proceso pone de manifiesto la importancia de promover una mayor educación sobre comportamiento animal y facilitar el acceso a recursos especializados", justamente lo que plantea Fundación SrPerro Colega, ofreciendo información práctica y gratuita para facilitar la convivencia con los perros tanto para particulares como para las entidades de protección animal.
Otras barreras claras a la adopción son la pertenencia a razas consideradas potencialmente peligrosas (68,2%), las enfermedades crónicas (57,2%), el tamaño grande (50,7%) y la edad avanzada (48,4%).
El informe de Fundación Affinity vuelve a confirmar que el abandono es una constante durante todo el año, no se abandonan más perros en verano.

Más allá de las cifras, el informe de Fundación Affinity también destaca cómo viven las entidades de protección animal la presión asistencial continuada.
Las organizaciones participantes señalan que,con frecuencia, desarrollan su labor en un contexto marcado por la elevada presión asistencial y la falta de recursos, condiciones que incrementan el riesgo de fatiga por compasión.
Este desgaste responde a un fenómeno complejo en el que intervienen distintos factores como: el burnout, relacionado con el agotamiento crónico; el estrés traumático secundario, derivado de la exposición continuada al sufrimiento; el estrés moral, que aparece cuando las limitaciones impiden actuar como se considera éticamente adecuado; y el apoyo percibido, uno de los principales factores protectores frente al desgaste.
En este sentido, aunque exista una red de apoyo, no siempre es suficiente. Los refugios cuentan con una media de 29,1 voluntarios por entidad, pero con grandes desigualdades. De hecho, casi cuatro de cada diez entidades (39%) no tiene ningún empleado remunerado y aproximadamente la mitad dispone de menos de diez voluntarios.
Desde esta perspectiva, las entidades más pequeñas pueden ser especialmente vulnerables y muchas protectoras mencionan de forma recurrente la necesidad de más ayudas, más recursos, más voluntariado y una mayor implicación institucional. Comprender esta realidad es fundamental no solo para proteger el bienestar de quienes cuidan de los animales, sino también para garantizar la sostenibilidad futura de las organizaciones dedicadas a su protección.
PD: El galgo de la foto no está abandonado sino felizmente adoptado :-) Él es Darko, recogido por ACUNR y desde hace muchos años ya feliz en familia.