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¿Cómo son las pruebas para el diagnóstico de la Leishmaniosis?

¿Cómo son las pruebas para el diagnóstico de la Leishmaniosis?

Última actualización del articulo el día 01/06/2021

La leishmaniosis es una enfermedad producida por un parásito microscópico llamado Leishmania; se transmite a través de la picadura de un insecto flebotomo.

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El problema de esta dolencia es que tiene tantas presentaciones posibles como tejidos pueden estar afectados. Por eso es un reto diagnóstico y por eso es imprescindible que sea tu veterinario quien te aconseje ante cualquier sospecha de que tu can pudiera tener leishmaniosis.

¿Qué puede hacer sospechar que un perro pueda tener leishmaniosis? Se pueden dar lesiones en la piel, oculares, cojeras...

- Perros con lesiones generalizadas en piel, ojos y/o articulaciones muy sospechosas de leishmaniosis.

- Perros aparentemente sanos con lesiones puntuales en la piel, ojos o articulaciones.

- Perros sin lesiones evidentes pero con signos inespecíficos de enfermedad como decaimiento, inapetencia y adelgazamiento.


Además, cada can responde de forma distinta a la llegada de los parásitos a su cuerpo:

Algunos controlan los parásitos de forma tan eficiente que nunca nos daremos cuenta que han sido infectados.

Otros intentan controlar la infección pero no logran hacerlo del todo y se desarrolla la enfermedad de forma leve más o menos limitada.

Muchos perros, en cambio, no son capaces de frenar la infección de forma efectiva y su sistema inmune se altera de tal forma que provoca signos graves en el propio organismo.

Esta variabilidad de presentaciones y de la respuesta inmune de los perros frente a la infección hace de la leishmaniosis una enfermedad compleja y no siempre fácil de diagnosticar.

 

 

Pruebas para el diagnóstico de la leishmaniosis

 

Prueba rápida de sangre


Parecido a una prueba de embarazo. Se basa en la detección de anticuerpos frente a las leishmanias en la sangre de un perro.

Se realiza en pocos minutos en la misma consulta veterinaria.

Aunque son pruebas muy fiables algunas veces pueden dar lo que se conoce como falsos negativos: prueba negativa en un perro que realmente esté infectado pero que no ha producido anticuerpos.

 

IFI o ELISA de Leishmania


Busca la presencia de anticuerpos frente a las leishmanias en la sangre del perro distinguiendo entre los que tienen una cantidad elevada de anticuerpos (nivel alto de infección) y los que la tienen menor (bajo grado de infección).

Los perros que sufren una leishmaniosis muy localizada (por ejemplo una pequeña zona de piel sin pelo) puede que no produzcan anticuerpos frente la infección hasta pasado mucho tiempo por lo que darán un resultado negativo a esta prueba aun estando infectados.

 

Citología de médula ósea o linfonódulo y/o biopsia de tejido


Se utiliza en casos de sospecha de leishmaniosis para confirmar la presencia de leishmanias, sobre todo si han dado negativos o positivos bajos a la presencia de anticuerpos en la sangre.

Se buscan directamente los parásitos en las células del tejido afectado: por ejemplo en una lesión de piel concreta de un perro que no muestra ninguna alteración más.

En algunas ocasiones se deberán complementar con pruebas específicas que detecten el ADN del parásito.

 

Análisis completo de sangre y orina


Si se confirma la leishmaniosis es muy importante realizar un análisis general de sangre y orina: es la manera de valorar el estado de órganos vitales como riñones e hígado y también de realizar un proteinograma que nos informará de los niveles de las proteínas de defensa (globulinas) para conocer algo más sobre la respuesta del organismo frente a la infección.

Dada la complejidad en el diagnóstico de la leishmaniosis, es de vital importancia que ante cualquier duda visites a tu veterinario. 

La mejor forma de evitar la enfermedad es la prevención de la picadura del flebótomo. La vacuna no protege al 100% pero sí aumenta la efectividad de las defensas de nuestro perro para combatir los parásitos en caso de que lleguen a infectar. Por ello es recomendable, incluso si el can está vacunado, seguir protegiéndolo.

Consejo de Advantix® con datos de Argos Portal Veterinaria