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Salud perruna

Chapuzones perrunos sin sustos: consejos para un buen día de playa o piscina

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Para combatir el calor del verano, no hay nada como un buen chapuzón. Pero conviene tener en cuenta algunas normas básicas para que ese día en la playa o en la piscina transcurra como debe, sin sobresaltos o consecuencias negativas para la salud de nuestros canes. Por eso compartimos estos consejos prácticos de los veterinarios de Barkibu.

Para combatir el calor del verano, no hay nada como un buen chapuzón. Pero conviene tener en cuenta algunas normas básicas para que ese día en la playa o en la piscina transcurra como debe, sin sobresaltos o consecuencias negativas para la salud de nuestros canes. Por eso compartimos estos consejos prácticos de los veterinarios de Barkibu.

En el caso de los canes, es curioso como suelen dividirse en dos grupos: los amantes del agua que son capaces de refrescarse hasta en el más insignificante charquito, y los que no quieren que los salpiquen ni de casualidad.

Esta preferencia (o no) por el agua está asociada a la raza con bastante frecuencia. Hay casos muy exagerados como los Perros de agua o Labradores y Golden Retrievers, que son auténticos fanáticos del agua; o galgos y podencos, que parecen ser de secano y no tienen ningún interés en nadar. Y hay razas, como los Bulldog Francés o los Carlinos que pueden llevar peor la natación.

No siempre es así, obviamente, pero tú conoces a tu can y lo importante es respetar esas preferencias. 

Nunca fuerces a tu perro a hacer algo que no le gusta, especialmente si es evidente que tiene miedo. Prueba a ir a sitios con poca profundidad, con aguas tranquilas, y anímalo a que se acerque poco a poco, pero nunca lo tires a la piscina ni lo metas en el mar obligado.

 


¿Playa, embalse o piscina?

 


Para los que no les guste el agua, la playa puede ser igualmente divertida, ya que pueden correr y revolcarse por la arena.

 

Consulta aquí el mapa con las playas aptas para ir con perro, tanto las oficiales como las oficiosas.



En la playa debemos tener cuidado con el calor excesivo, el agua salada (puede provocar vómitos y diarrea) y las corrientes.

Recuerda llevar siempre agua dulce para que beban con frecuencia y haz caso de las banderas.

Si vais en algún medio de transporte acuático (barco, zodiac…), un arnés flotador puede ser un mecanismo de seguridad interesante, aunque dependerá del perro.

Si no hay zonas de sombra, lleva también una sombrilla.

En el caso de la piscina, hay al menos tres puntos a tener en cuenta:

1. Que la piscina esté adaptada para que el perro pueda salir. Es decir, que tenga escalones o una rampa de acceso, no una escalera metálica.

Verifica que tu perro sabe entrar y salir solo del agua, es crucial.

2. Que los perros no puedan acceder a la piscina sin supervisión

3. Cuidado con las capotas o lonas para cubrir la piscina, pueden intentar correr sobre ella y caer al agua, corriendo el riesgo de quedar atrapados bajo la cubierta.


Cuidado con la piel y los oídos

 

Si pasa demasiado tiempo al sol, tu can también se puede quemar. Puedes ponerle protección y en caso de que detectes alguna zona de la piel oscura, enrojecida, irritada, sin pelo, con costras, inflamada, o abultada.... no lo dudes, acude al veterinario.

Una recomendación que se aplica tanto a playa como a piscina (especialmente si ésta tiene cloro) es que al acabar el día los enjuaguéis con agua dulce.

No es necesario usar jabón, tan sólo pasar un agua para quitar el salitre o restos de cloro, que pueden terminar dañando su piel y su pelo.

Al terminar el baño, si todavía hace calor, podemos dejar que se sequen al aire. Si ya ha refrescado, seca al perro con una toalla.



Debemos tener cuidado especialmente con perros con mucho pelo, largo o lanoso, ya que si queda húmero pueden crecer levaduras (hongos) o bacterias.

Ya os habíamos hablado antes de la infección de oídos, otro tema a tener en cuenta si tienes uno de esos canes con preferencia por el agua. A priori, si el animal está sano, no hay ningún problema con que se bañe (lo que no es bueno es echarle agua a chorro para lavárselos). 

Si parece que el perro tiene molestias en el oído porque le ha quedado algo de agua dentro, podemos darle masajes circulares con una bola de algodón (grande, que no entre en el oído), una gasa, o una toalla, en la oreja (sin introducirla en el canal auditivo). Con ese masaje ayudamos a que salga el agua y arrastre además la suciedad.

Si huele mal, acude al veterinario sin usar antes ningún producto, especialmente si es para humanos. No todas las otitis son iguales y con algunos productos podemos dejar sordo al perro o provocar problemas aún más graves si el tímpano está perforado.

Por lo demás, si tu perro disfruta chapoteando en el agua, no hay nada mejor para los días de calor.

¡Y a disfrutar del verano en familia!

PD: Si tienes dudas sobre la salud de tu perro, puedes consultar a los expertos de Barkibu a través de la web.

 

Un consejo patrocinado por Barkibu

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