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¿Chuches, alabanzas o mimos? Los premios perrunos más efectivos no son los comestibles

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Última actualización del articulo el día 05/04/2023

Los premios son la mejor manera de educar a un can, eso está claro, pero no tienen porqué ser comestibles.Hay muchas alternativas a las tradicionales chuches o salchichas, hay muchas otras opciones que pueden resultar atractivas para los canes: un juguete que le guste mucho, una caricia, una alabanza de su humana favorita...

Dentro de la mente de un perro con Gregory Berns, el científico de los amores caninos

Cada perro reacciona de una manera, algunos son más tragones que otros y para éstos cualquier tipo de comida diferente a su pienso siempre será un estímulo apetecible.

Pero incluso en ese caso, la ciencia ha descubierto, unas palabras de ánimo, una alabanza, resultan hasta más efectivas. 

Es otro estudio del equipo de Gregory Berns, el neurocientífico perruno de la la Universidad de Emory que ha logrado analizar el cerebro de los canes al enseñarles a estar perfectamente quietos dentro de una máquina de resonancia magnética.

Por cierto, si no lo habéis leído, su libro "Cómo nos aman los perros" es tan interesante como entretenido.

 

En esta ocasión han analizado el cerebro de 15 perros de diferentes razas mientras les mostraban imágenes de diversos objetos junto con dos estímulos diferentes: comida -un trozo de salchicha- o las palabras de alabanza de su dueño.

Y descubrieron que de los 15 perros, el cerebro de 13 de ellos mostraba igual o mayor reacción ante las alabanzas que ante la comida.

Después hicieron una segunda prueba con un pequeño laberinto: al final del mismo había dos salidas, en una estaba el dueño del perro y en otra un cuenco con chuches. No os sorprenderá saber que la gran mayoría de los perros optó por ir hacia sus dueños para recibir unos mimos

Eso sí, los canes cuyos cerebros habían mostrado una mayor reacción ante la comida, también fueron los que optaron por el cuenco de chuches en esta parte del experimento.

Aquí encontráis más detalles sobre la metodología y resultados del estudio.

¿Por qué es útil? En primer lugar demuestra, de nuevo, la importancia que dan los perros a la interacción con los humanos.

Además proporciona pistas prácticas para cualquiera que tenga que educar a un can: si identificas cuál es su principal motivación, si sabes que lo que más le gusta es recibir tus ánimos y alabanzas, será más fácil que te haga caso y, de propina, más sano que darle chuches todo el rato.

Y también porque ayuda, en el ámbito de los perros de trabajo, a poder distinguir qué can sería un buen perro de terapia (prefiere los mimos / alabanzas a la comida) antes que un perro cuya labor es más autónoma, como los perros de rescate. 

No es el único estudio que muestra que los premios comestibles no son siempre los más efectivos: resulta que también cuando se miden diferentes formas de enriquecimiento ambiental para los caneslos cambios más pequeños -es decir, las actividades menos eficaces para reducir el estrés y aumentar la relajación- se dieron tras las actividades basadas en alimentos (juguete relleno o juguete interactivo) y los mayores cambios de comportamiento surgieron tras el juego/interacción con otro perro y tras pasar 15 minutos en el cuarto de juegos.

PD: Si queréis conocer algo más sobre el apasionante e innovador trabajo de Gregory Berns en el campo del comportamiento perruno, os recomendamos dedicar unos minutos a ver este vídeo. 

PD: En la foto, Lorca, un bellezón de galgo que es feliz de recibir tanto mimos como chuches. Podéis conocerle si pasáis por Heredero de Crispín.

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