Soyy me gusta dormir y comer, cómo a todos los perros, pero elevado a la décima potencia, como buen carlino. desde jamón, patatas, pasando por langostinos y gazpacho, cualquier cosa, todo es bienvenido en su redonda tripa.
Soyy me gusta nadar, saltar olas, ir a por la pelota, hacer nuevos amigos, morder la fregona, perseguir la escoba, dormir apretujada contra sus papis, hacer agujeros en el suelo, comer lombrices...