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Salud perruna

Identifican factores de riesgo que pueden predisponer a un perro a sufrir demencia canina

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Última actualización del articulo el día 27/08/2022

El Síndrome de Disfunción Cognitiva en los perros, una dolencia también conocida como demencia canina, es una enfermedad neurodegenerativa que afecta a entre 14 y 35% de perros adultos.

Es similar al Alzheimer en las personas y dado que significa cambios considerables de comportamiento que merman la calidad de vida del can e incluso el vínculo con su familia, cualquier avance al respecto es de gran ayuda para cualquier persona que conviva con un perro mayor.

Por eso es importante el estudio que han llevado a cabo desde el Dog Aging Project con datos de más de 15.000 perros, un análisis que viene a aportar un poco de luz en un tema complejo.

Perros que de pronto empiezan a quedarse paralizados mirando a la pared, que se atascan tras sillas o mesas en casa, canes que no paran de andar en círculos, inquietos, también de noche, especialmente de noche, perros que no reconocen a personas de la familia... todos estos son síntomas del Síndrome de Disfunción Cognitiva, algo que -igual que sucede con las personas- puede generar gran ansiedad a los animales que lo sufren. 

Los investigadores aportan datos cruciales: resulta que entre perros de la misma edad, estado de salud, tipo de raza y estado de esterilización, las probabilidades de sufrir disfunción cognitiva fueron 6,47 veces mayores en los perros que no eran activos en comparación con los que eran muy activos.

Al controlar la edad, el tipo de raza, el nivel de actividad y otras comorbilidades, los perros con antecedentes de trastornos neurológicos, oculares u auditivos tenían mayores probabilidades también de desarrollar esta dolencia.

 

Y, finalmente, el factor más evidente es la edad: de hecho, según los datos que han compartido los investigadores, durante los últimos años de vida de un perro cada año sucesivo contribuye a la potencial aparición de la enfermedad.

Dado que los perros más grandes tienden a vivir menos que los pequeños, son estos últimos los que tienen más riesgo de sufrir demencia canina.

 

Podemos también tratar de ayudar a nuestros canes a tener una mejorvejez si seguimos los consejos de los expertos en esta enfermedad:

"El enriquecimiento ambiental continuo (social y ocupacional) puede ayudar a mantener la función cognitiva o enlentecer el déficit cognitivo. La combinación de la suplementación dietética y el enriquecimiento ambiental provee mejores resultados en la función cognitiva que si se utilizan estas medidas por separado.

Algunos perros geriátricos y con déficit cognitivos pueden estar socialmente aislados porque demandan menos atención. Se debería incentivar a las personas a interactuar con su perro más a menudo. Esto puede incluir invitación al juego o a darles caricias.

Incentivar el juego con otros perros también puede resultar beneficioso, siempre y cuando el perro lo disfrute."

Por otro lado, es importante tener en cuenta, como explican también desde Dog Aging Project, que hay cambios de comportamiento caninos asociados a la edad que no necesariamente significan que nuestro perro tenga demencia.

El dolor por artritis, los problemas de movilidad o las enfermedades dentales, enfermedades neurológicas, enfermedades metabólicas, enfermedades endocrinas, cáncer o enfermedades inmunomediadas pueden ser la causa de esos cambios.

La ansiedad también puede ser una razón importante para los cambios de comportamiento. Si bien todas las condiciones mencionadas anteriormente pueden contribuir a la ansiedad, es importante recordar que la ansiedad también puede surgir debido a cambios ambientales, especialmente en los canes más mayores. De ahí la importancia de las rutinas para ellos.

 

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