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La importancia capital de los paseos con nuestro perro: tiempo y espacio para disfrutar y cimentar el vínculo

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Rosana Álvarez, de Etolia - Etología Veterinaria, es Licenciada en Veterinaria y en Ciencia y tecnología de los alimentos, y Máster en Etología clínica y bienestar animal. He tenido la suerte de charlar un rato con ella sobre una actividad cotidiana que es también realmente importante tanto para nuestros canes como para nuestra relación con ellos, los paseos.

Rosana nos ha dado unas cuantas pautas para disfrutar más en los paseos y también para evitar posibles problemas.

La gente no se tiene que plantear ¿saco al perro o no saco al perro? Se tienen que plantear, ¿cómo hago el paseo?

El paseo es una necesidad de comportamiento: es decir, el paseo para los perros es algo que necesita sí o sí. El paseo es obligatorio para su bienestar y para su idiosincracia como especie.

Incluso si el perro vive en una parcela de 5000 metros, necesita pasear.

A través de los paseos los canes hacen ejercicio pero sobre todo obtienen estimulación e información del entorno, principalmente a través del olfato aunque no solo: de otros animales que han pasado por allí...  

Es necesario porque si no el animal cae en una rutina de aburrimiento, falta de estimulación... algo que lleva a una serie de conductas que denotan la falta de bienestar.

¿Cómo debería de ser un buen paseo? Espacio, tiempo y a disfrutar

Va a depender de muchas circunstancias, de la edad, del estado fisiológico, de cómo sea ese individuo, de si tiene patologías... 

Hay que tener muy presente siempre que el objetivo del paseo es que el animal obtenga bienestar. No puede ser un paseo como a mí -humano- me de la gana. Tenemos que hacer un paseo poniéndonos en el lugar del perro.

Un perro tiene cuatro patas, no dos, así que va a ir más rápido que nosotros: todo esto que te dicen de que tiene que ir a tu lado, detrás de ti... todo esto de la dominancia lo dejamos aparcado, son chorradas.

El perro tiene que poder ir obteniendo información a través de los sentidos. Para esto hay que darle espacio: dejarle sitio para que pueda olfatear (recomendamos una correa de unos 2 metros. 

Cuando el perro tiene espacio puede ir hacia lo que le interesa y también retirarse de aquello que le puede dar miedo, que también es importante.

La segunda cuestión importante que debemos dar a nuestros perros es tiempo: no podemos ir a dar un paseo con prisas porque nos tenemos que ir a trabajar. 

No pasa nada porque el perro dirija de vez en cuando el paseo... Es importante que tanto el perro como la persona disfruten al pasear porque, de hecho, el paseo es una forma de ir reforzando el vínculo con nuestro can.

¿Qué tipos de correas, collares, arneses son más recomendables?

Las flexi no las recomiendo: son muy difíciles de manejar y son peligrosas. Además la cinta si no la tienes bloqueada va siempre tensionando al perro y eso puede generar un condicionamiento negativo. Son poco rápidas. Y si se te cae al suelo, de nuevo le puedes dar un susto al perro que también le puede condicionar negativamente. 

Otra cosa es que utilices la flexi para gestionar un perro al que casi nunca puedas soltar... pero para eso también hay correas fijas de diferentes longitudes.

Recomendamos las correas de cinta de nylon mínimo de 2 metros, que es un espacio suficiente para que el perro pueda moverse bien.  

Recomendamos más el arnés que el collar: el arnés siempre va a causar menos daño, sobre todo si tu manejo de la correa no es óptimo. Arnés perfecto no hay ninguno: la especie canina tiene múltiples tamaños y estructuras físicas, es complicado con las tallas estándar es complicado encontrar el arnés que le encaje perfecto a tu can. Cada cual debe buscar el que mejor le ajuste a su perro: hay que intentar que no le roce, que no le haga daño... porque hay que evitar las asociaciones negativas durante el paseo.

Los bozales: es una herramienta, como el transportín, no significa nada negativo. Y deberíamos acostumbrar a nuestro perro a llevarlo, y hay que trabajarlo previamente en positivo. Nunca colocárselo sin más. El perro tiene que llevar el bozal como si tú llevas una gafas de sol. 

Los bozales recomendados son los de rejilla, los tipo baskerville, porque así el perro puede respirar, comer, beber, le puedes dar chuches a través de la rejilla. Nunca bozales que les obliguen a llevar la boca cerrada. Tiene que poder jadear tranquilamente.

Errores comunes durante los paseos: la correa no es un medio de comunicación con tu perro

Es un error común es que la gente intenta dirigir a sus perros mediante la correa, sobre todo a los perros pequeños.

La correa no es un instrumento para comunicarte con tu perro, no es un medio de comunicación con tu perro a través de los tirones: tu perro es un individuo que tiene nombre y al que puedes educar y enseñar para que responda a tus órdenes verbales sin tener que pegarle constantes tirones de correa durante los paseos.

Otro error, debido a teorías desactualizadas y diversos programas de TV es que la gente intenta evitar que el perro vaya por delante, quieren que vaya a su lado. Y para ello, de nuevo, tiran de la correa.

Todo esto se traduce en condicionamiento negativo y frustración para el perro. Los perros ni pueden olfatear, ni pueden acercarse a interaccionar...

Esa frustración luego la van a llevar a otros contextos, dentro de casa...

¿Cómo enriquecer los paseos?

A veces ni siquiera hace falta generar juegos de olfato, si cambiamos el esquema y dejamos a nuestro perro olfatear a su aire... ya estará ejercitando el olfato.

Una cosa muy útil es practicar la educación / obediencia básica durante los paseos con chuches: que se siente, que se tumbe, que acuda a la llamada, etc.

No solo es un enriquecimiento mental para nuestro perro sino que además sirve para que el can se enfoque en su tutor, algo que puede ser útil en otras circunstancias.

Y, el siempre hecho de ir dando chuches de vez en cuando también es útil porque por un lado fomentamos un estado de ánimo positivo y por otro conseguimos que el perro vaya asociando todo lo que va observando con algo positivo. Es una forma de evitar que desarrolle miedos.

Podemos echar chuches al suelo, colocarlas en un árbol, etc.... es una herramienta útil, sobre todo en entornos urbanos.

Mi perro tira de la correa...

Es, posiblemente, el "problema" más habitual y el verdadero problema es que la causa no es para nada siempre la misma.

No es sota caballo y rey, hay que tenerlo muy presente. No es buena idea poner en práctica los consejos que te da tu vecino o que has visto en la TV. Un perro puede tirar de la correa por multitud de causas, puede ser por le falta educación, puede ser por falta de ejercicio, porque tiene un problema de ansiedad, o por que le duele algo, porque le duele la columna. Pero también puede ser por miedo... de hecho, tal y como nos explica Rosana, pese a que los paseos son tan importantes, dado que su objetivo es el bienestar del perro en algunos casos la recomendación profesional es no salir a pasear porque esos perros tienen tanto miedo que para ellos el paseo es todo menos bienestar. 

Podéis encontrar mucha información útil e interesante en la web de Etolia y en sus redes sociales.

 

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