
Aún no existe un sistema unificado que identifique a los perros (gatos y hurones) en España: no hay hay un registro centralizado que permita acceder a los datos asociados al microchip que llevan -o deberían llevar- todos los canes.
Es algo que estaba previsto en la Ley de Bienestar Animal que entró en vigor en 2023 puesto que es una medida esencial para luchar contra el abandono animal pero, como tantas otras cuestiones pendientes de desarrollo, sigue sin haberse implementado.
Por el momento y hasta que llegue ese Real Decreto, los datos asociados al chip que les implanta el veterinario (el nombre, teléfono, etc. de su tutor) quedan registrados en la Comunidad Autónoma donde residen. El problema es que la conexión entre los registros de las 17 CCAA, más Ceuta y Melilla, no es siempre fluido, como ha comprobado más de una persona.
En España, la REIAC, la Red Española de Identificación de Animales de Compañía, es un programa que consulta en todas las bases de datos de las Comunidades Autónomas (es decir, no es una base común pero accede a todas ellas). La REIAC es, por el momento, una herramienta esencial para esos casos en los que un perrete se pierde cuando está lejos de casa.
Esto es lo que nos ha aclarado su presidenta, María Luisa Fernández Miguel, para saber cómo funciona ahora mismo el registro y qué debemos hacer si se pierde nuestro perro en otra CCAA.
¿Qué sucede si tu perro se pierde en otra Comunidad Autónoma distinta? ¿Cómo hay que actuar?
Si un perro se pierde en una CCAA distinta de la suya, su tutor tiene que saber que si el animal se recupera, cualquier veterinario que controle el chip de ese animal perdido, si no lo encuentra en su base de datos, va a buscar a través de la REIAC, que es un metabuscador, ese número de chip en todas las bases de las CCAA españolas.
Si allí tampoco aparece, se puede buscar ese número en otros metabuscadores europeos como European Pet Net.
El veterinario tendrá posibilidad de saber la base de datos de procedencia y consultarles directamente para saber quien es el propietario, o en algunos casos las propias bases de datos comparten a través de la REIAC un nombre de pila y un número de móvil para localizar al propietario.
La pérdida del animal se debe comunicar siempre a la policía municipal del lugar en el que se perdió. La comunicación a la base de datos de procedencia también es necesaria y se suele hacer de rutina tras la denuncia oficial de la pérdida, nos aclara la presidenta de REIAC. No está de más comunicarlo nosotros mismos (puedes llamar a tu veterinario para que se ocupe de gestionarlo).
No es imprescindible un mensaje especifico de perro perdido para que el sistema sea capaz de localizar al propietario de un animal perdido, siempre que tenga un microchip y sus datos al día en su base de datos de origen.
¿Es el proceso siempre igual en todas las Comunidades Autónomas?
Hay ligeras diferencias de gestión entre las distintas bases de datos, pero lo básico del funcionamiento es común. Y cualquier veterinario español puede buscar a través de la REIAC cualquier chip implantado en las bases de datos españolasy de esta manera, a través de los contactos con las distintas bases de datos, localizar a los propietarios de cualquier animal con chip. Por eso es tan importante la identificación de nuestros animales de compañía.
Y, al contrario, si alguien encuentra a un perro perdido y lo lleva a un veterinario (y ese perro está registrado en otra CCAA) ¿qué datos puede obtener del chip el veterinario? ¿Solo leyendo el chip se puede saber en qué CCAA está registrado un perro?
Como hemos comentado antes, cualquier perro rescatado, si tiene microchip, puede ser revisado en un veterinario que tendrá acceso por este microchip y a través de las bases de datos, tras consulta si es necesario al metabuscador, a los datos básicos de su propietario, para poder ser devuelto. Sea de la CCAA que sea, siempre a través de REIAC.
El veterinario tendrá un primer acceso que le dice en qué base de datos está registrado y, dependiendo de la política de protección de datos de la CCAA, en ocasiones tendrá acceso directo a un número de teléfono y un nombre de pila. De no ser así, podrá contactar directamente con la base de datos de procedencia y conseguir los datos necesarios para la devolución del animal a su hogar.
¿Cómo llega ese veterinario hasta los datos asociados al chip de ese perro, es igual en todas las CCAAs?
Lo que diferencia a las distintas CCAA son los datos que comparten con quien solicita información sobre un microchip (que dependen de lo que los propietarios autorizan al implantar ese chip y del rigor en la aplicación de las políticas de protección de datos, que son muy estrictas en España).
Hay que tener en cuenta que los datos de los propietarios son sensibles y por lo tanto están protegidos, no se pueden compartir con cualquiera.
Estos trámites deben realizarse siempre a través de un veterinario identificador habilitado o de la policía municipal u otro cuerpo de seguridad.
Es necesario siempre un estricto control por parte tanto de las autoridades como de los veterinarios clínicos habilitados para la identificación, que son quienes deben realizar los trámites de contacto con los propietarios.
¿Y si es una protectora o la policía local, ¿cómo sería el proceso? Es decir, el Colegio de Veterinarios de la CCAA donde esté registrado un perro tiene obligación de atender las peticiones también de protectoras, etc.? O debe de ser siempre un veterinario quien contacte con el Colegio de Veterinarios para obtener los datos asociados a un chip?
En esencia, sí, siempre será un veterinario, como nos aclara la presidenta del REIAC:
Las protectoras con albergue legalizado, dadas de alta como asociación, con sus permisos como núcleos zoológicos etc, tienen en su plantilla casi siempre un veterinario contratado que hace estos trámites, o bien los realiza el veterinario clínico libre con el que cualquiera de estos centros debe trabajar.
No olvidemos que son instalaciones en las que conviven muchos animales y es imprescindible tener un correcto control sanitario que depende de estos profesionales veterinarios, no solo para la identificación sino para el mantenimiento de estos animales en correctas condiciones de sanidad y bienestar animal.
En el caso de la policía local, los ayuntamientos pueden tener veterinarios municipales, convenios con asociaciones protectoras que tienen veterinarios en plantilla, o convenios con las clínicas veterinarias del municipio para estos trámites.
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