
Tener perro es una enorme responsabilidad, requiere tiempo y recursos, puede ser una tarea muy complicada y sin duda te cambia la vida. Esto es algo que normalmente te explican en las protectoras de animales cuando te interesas por adoptar.
También te dirán que es esencial hacerse muchas preguntas antes de tomar esa decisión, que no hay que elegir a ese futuro compañero de vida por su aspecto o por una moda sino, más bien, en función de tu estilo de vida y su personalidad.
Es importante dejarse aconsejar por las voluntarias que conocen bien a los inquilinos de cada prote. Y también puede ser útil contar con algún apoyo profesional -con un buen educador o, como mínimo, consejos fiables- para saber cómo relacionarte con tu perrete, sea cachorro o adulto, para tener más información sobre lo que necesita un peludo para estar bien.
Obviamente cuanto más te hayas informado sobre cómo gestionar la llegada a casa, sobre cómo plantear los primeros paseos y esas primeras semanas de convivencia, mejor, pero aún así, es normal que haya situaciones que no te esperabas y "efectos secundarios" también inesperados.
En la mayoría de los casos, aunque creas estar preparada o preparado, la primera vez que convives de verdad con un perro, con tú perro (y no el de tu familia), llegan muchas sorpresas de todo tipo. Si nos contáis, en comentarios, cómo lo vivisteis ¡sería genial conocer esas historias!
Es un poco lo que narra este ilustrador a través de un cortometraje que es muy simpático y que contiene muchas verdades -y también más de una cuestión que conviene matizar, especialmente si lo ve algún otro perruno primerizo.
Ellos adoptaron a una cachorrota mestiza que parece tener algo de pastor o de Malinois, es decir, una perra con mucha energía y necesidad de estar mentalmente ocupada, seguramente no la opción ideal para una pareja que trabajaba mil horas y nunca antes había convivido con un can. Pero se lo curraron de lo lindo, como veréis...
Los matices, los apuntamos después del vídeo :-)
Sí, educar a un cachorro es un trabajoso y requiere mucho tiempo, como explica Garrett con tanto humor. Y, sin duda, puede ser complicado saber de quién te debes fiar; en redes y en los parques hay cada vez más expertos de todo que no te dejan en paz... Por eso mismo, en Fundación SrPerro Colega tratan (tratamos) de ofrecer información práctica para personas que se plantean adoptar y para cualquiera que conviva con perretes (hay artículos y cursos útiles que son gratuitos).
Con respecto a los paseos, el objetivo no debería ser lograr que un perrete vaya junto a ti, en plan militar, pero sí es importante, claro, poder pasear sin tirones, disfrutando del momento y dejando al peludo olisquear y descubrir el mundo con seguridad.
No es buena idea apoyarse en herramientas como las correas extensibles o los ronzales (esto último es lo que parece que han usado con Inari), hay otras formas de lograr paseos placenteros que no implican peligro o malestar para el perrete.
Otro matiz es que tienen toda la razón en que hay que dejar a los cachorros dormir y descansar, ¡lo necesitan, más de lo que quizá pensemos! Pero eso, ojo, no debería traducirse en encerrar al cachorro en una jaula o en un transportín: se puede fomentar la calma de muchas otras formas e incluso se puede ir trabjando para acostumbrar al perrete a quedarse solo sin estrés.
Por lo demás, ¡hay que ver cómo les ha cambiado la vida Inari y ellos a ella!
Te puede interesar