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La emocionante fiesta de despedida de Duke: el último día de un perro

Esta historia no tiene final feliz, o sí, tiene el mejor final posible. Pero... es imposible no llorar a moco tendido al ir viendo las fotos del último día de Duke, su día perfecto, el que sus humanos le organizaron para despedirse de él. Una historia que "ha roto internet": se ha hecho viral y ha colapsado la web en la que habían colgado las imágenes, tomadas por la fotógrafa Robyn Arouty, que mostraban a Duke disfrutando, por última vez, de juegos y comidas junto a su familia humana. Una despedida valiente y llena de amor que ha inspirado y emocionado a miles de personas. Unas imágenes que han ayudado, y seguro ayudarán, a muchas personas a lidiar con ese momento inevitable.

Duke vivía feliz con sus humanos desde que fue adoptado, hace unos tres años. Hasta que le detectaron un cáncer,  tenía Osteosarcoma. Ya le habían amputado una pierna pero su cáncer se reprodujo y de forma muy agresiva. No había tratamiento posible.

Sus dueños, viendo que él lo estaba pasando cada vez peor, tuvieron que tomar la difícil decisión de dormirle.

Y también decidieron otra cosa: organizarle un día perfecto, una fiesta para celebrar así su último día, y le pidieron a Robyn Arouty, una fotógrafa que ya antes había retratado a Duke, que les acompañara para capturar esa fiesta de despedida.

Y esta es la historia, tal y como la han contado en el blog de la fotógrafa (traducida al castellano) Un relato sobre cómo podemos acompañar a nuestros perros hasta sus últimos momentos y que ellos ni se enteren, que sigan disfrutando, siempre.

Hoy me he muerto. Por Duke Roberts.


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com

Comí muchas hamburguesas. Hicimos una fiesta.

Y me reí.


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com
 

Y pensé cuánto iba a echar de menos esto.


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com

Bromeamos


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com

Nos pusimos serios


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com

Vinieron a verme mis amigos y vecinos. Son gemelos. Cuando alguien les ofreció una hamburguesa la rechazaron. No gracias, no quiero quitarle nada a Dukey.


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com

Me vino a ver Kristen. Es genial, es mi peluquera. Y mi amiga.


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com
 

Mientras esperábamos a que llegara la veterinaria, Kristen dijo que íbamos a dar un paseo. Y alguien sugirió "¿Por qué no ir a jugar al parque acuático de aquí al lado?" Y para allá que nos fuimos.


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com

¿sabes que te voy a echar de menos, verdad?


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com

Y tú también, ¿verdad?


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com

Necesito que me ayudes a cuidar de mi familia


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com

En serio, ¡es lo único que quiero!


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com

Hoy nos hemos mojado


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com

Hoy hemos sonreído.


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com

Hoy nos hemos sentido agradecidos.


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com

Hoy nos hemos saltado las normas


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com

Escuche a niños jugando a lo lejos. Y me acordé de mis dos bebés humanos. Me encantaba protegerles.


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com

Hoy me relajé


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com

No he sufrido ningún dolor y eso que el tumor había crecido muchísimo.


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com

Hoy he sentido el amor.


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com
 

Me despedí de mi bella amiga Kira. Ella "me vió" de pie sobre todo el mundo antes de que el médico dijera que había llegado el momento. Estaba excitado y saltando y feliz.


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com

Bueno, no dije adios. Dije "hasta que nos volvamos a encontrar"


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com

Dios, que suerte tuve. Tuvimos poco tiempo. Pero me disteis una segunda oportunidad y lo pasamos en grande juntos. Os hace felices que os mire. Nunca pararé de hacerlo.


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com

Hasta siempre, Dukey.


© Robyn Arouty / Via robynarouty.com

 

COMENTARIOS

Pero que bonito! Así debería ser el último día de cualquier animalito (y humano), rodeado con su familia humana y con tanto amor. Precioso, de verdad.

ok, ya llegan las lágrimas..... qué bonito Micaela xx

Estoy sentada frente al ordenador y me he mojado los pantalones con las lágrimas. Mi bulldog inglés también tuvo que ser sacrificado y, aunque no le hice una fiesta (tenía cáncer y dudo mucho que la hubiera resistido), estuve con el hasta el final, sonriente y animada. En cuanto se fue, evidentemente, me desmoroné.

¡Bueno! No le hice una fiesta pero le di el hueso de una pata de jamón, ahora que lo recuerdo.

Nuestro amigo Dandy empezó a encontrarse mal a finales de enero, con vómitos y diarrea... Supusimos que era una gastritis y le pusimos unos días de dieta... Viendo que no mejoraba, decidimos ir al veterinario... Poco a poco se fue apagando, sin que las distintas visitas al veterinario llegaran a saber qué le pasaba... El jueves 26 de febrero, tres veterinarios nos decían que estaba malito, pero que se iba a reponer... no se lo discutí, pero yo sentía que no iba a ser así... El sábado 28, lo dejamos un ratito a última hora de la tarde durmiendo en casa mientras íbamos a misa... A la vuelta, había vomitado y más... Estaba tumbadito y, cuando llegamos a casa, corrió hasta la que siempre fue su socia, mi mujer, hizo porque lo cogiera en brazos y empezó a lamerla hasta que se quedó dormido en sus brazos... decidimos dejarle dormir, no tenía sentido forzarle a comer... Esa noche, antes de irnos a la cama, quisimos darle de comer, su estómago rechazó toda comida, hasta el protector gástrico o la comida líquida que nos habían dado para complementar su alimentación... El domingo 1 de marzo, por la mañana ella se fue a trabajar y él seguía durmiendo... A media mañana, se despertó, ladró y cuando fui a su lado, lo cogí en brazos y me lamió... después de mirarme profundamente unos momentos, creo que los dos supimos lo que pasaba, se quedó dormido en mis brazos, con su cabecita en mi axila... respirando cada vez más pausadamente, hasta que se fue... Nos queda el consuelo de que aquello de morir sólo como un perro, no le fue de aplicación, que le dimos todo lo que pudimos igual que él a nosotros... Dandy,finalmente, se pudo despedir de los suyos y se fue como,creo, a mi y a cualquiera nos gustaría irnos... Sirva de agradecido recuerdo para quien fue, muchos años, mucho más que un perro.

Nuestra perrita se llamaba Mextli (Luna en el lenguaje Nahuatl), una perrita golden retriever que vivió una vida feliz de quince años rodeada del amor de toda su familia y muchos momentos maravillosos. Hace una semana y media comenzó a debilitarse, le costaba trabajo levantarse, caminar y correr como siempre lo había hecho. En mi visita al veterinario le diagnosticaron que presentaba un desgaste articular grado 4 debido a su avanzada edad. Sin embargo con el medicamento recetado recuperó por unos días su ímpetu y pensamos que volvería a ser la de siempre por algunos años más, aun con las palabras realistas de su veterinario: "A Mextli ya le ganó la edad y es triste porque en cualquier momento le puede fallar algún órgano". Tenía razón. El sábado pasado volvió a debilitarse y a perder el apetito, decidimos esperar unos días a ver su evolución. La mañana de ayer, lunes quince de junio de 2020, fue su última mañana. Bajé al patio donde siempre jugaba, estaba acostada sin poder moverse mucho, preparé todo para llevarla de urgencia al veterinario pero al ver sus ojos viéndome con una mezcla de tristeza y tranquilidad supe que no tenía ya ningún caso y supe lo que me estaba pidiendo hacer; sólo me senté junto a ella, tomé su cabecita en mis manos y la acaricié para que se sintiera tranquila y acompañada en el viaje que estaba a punto de emprender. Poco a poco su respiración se fue haciendo más débil hasta que después de unos minutos comenzó quedarse dormida en mis brazos. Te agradezco Mextli tu vida, tu amor, tu emoción al vernos llegar cada día, tu manera de ser tan desastrosa siempre haciendo travesuras y rompiéndolo todo, tu belleza, tu mirada tierna, tu consuelo cuando, aquella noche que nunca olvidaré, llegué triste y con el corazón roto, en que permaneciste a mi lado toda la noche sin despegarte un centímetro de mí, te agradezco tus potentes ladridos cuidando la casa, tu ímpetu por la vida durante quince maravillosos años. Te agradezco que hayas sido parte de nuestras vidas por todos esos años, las llenaste de luz y amor, y, sobre todo te agradezco que me hayas dado la valiosa oportunidad que me diste: que me hayas esperado esa mañana solo para ayudarte a partir. Siempre estarás en mi corazón. siempre hasta el día que me toque a mí y pueda reunirme contigo. Gracias Mextli.

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