
El mejor regalo que le puedes hacer a tu perrete no cuesta dinero, es tu tiempo. Y si parte de ese tiempo lo dedicáis al juego saludable, entonces tu día mejorará, el de tu peludo también y, de propina, vuestro vínculo se fortalecerá.
No solo lo decimos nosotros, lo ha comprobado la ciencia: el juego en los perros es un rasgo adaptativo que, al extenderse a la edad adulta, ha contribuido a quepuedan ser entrenados con mucha más facilidad que los lobos. Y también ha contribuido de manera marcada a afianzar su vínculo con las personas.
La cantidad y calidad de los momentos de juego entre un perro y su humano puede ser un buen identificador de la calidad de su relación. Ojalá pudiera ser incluso lo que hiciera que esa relación fuera eterna... como sugiere esta belleza de cortometraje.
Los beneficios del juego para los perros (¡y para los humanos!) son múltiples, siempre que tengamos en cuenta que no todos los juegos son igual de positivos: no se trata de cansar al perrete, se trata de disfrutar juntos.
- Mejora la salud física y mental de los canes. Y cuando se trata de juegos interactivos les enseña a discurrir.
- Reduce el estrés en los canes... y en los humanos.
- Mejora el humor de cualquier humano :-)
- Ayuda a los perros a aprender todo tipo de normas perrunas, así descubren hasta donde es apropiado llegar cuando juegan con otros canes, aprenden a controlar la mordida y su "energía", aprenden a resolver conflictos de manera amigable...
- A través del juego tú también puedes aprovechar para enseñar cosas nuevas a tu can o para practicar órdenes tan útiles como el "suelta" (para que aprenda a soltar, por ejemplo, las pelotas que no le pertenecen o cualquier objeto / comida que pudiera ser peligroso) a la que siempre será la más básica e importante, el "aquí" o como hayas decidido lo más básico e importante, lograr que tu perro siempre venga cuando le llamas.
Es más, hay quien ha ideado métodos para ayudar a perros miedosos a través del juego terapéutico, Amy Cook a través de The Play Way.