
La WSAVA, la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales, es una comunidad global de más de 300.000 veterinarios de todo el mundo. Ofrecen consejos tanto para los profesionales como para las familias que conviven con animales.
Acaban de elaborar nuevas guías en torno a los premios para canes y para mininos.
Compartimos aquí sus orientaciones sobre las chuches para perretes porque, como bien destacan, aunque son una forma estupenda de reforzar el vínculo con nuestros peludos, si no se utilizan de forma correcta pueden contribuir al aumento de peso, a desequilibrios nutricionales o incluso a intoxicaciones.
Los premios incluyen cualquier alimento que se ofrece al perro además de una dieta completa y equilibrada. Pueden ser productos comerciales o preparaciones caseras elaboradas con alimentos destinados a personas. Incluyen snacks, masticables, suplementos y alimentos utilizados para administrar medicación.
Se utilizan como ayuda en el adiestramiento o como recompensa por un buen comportamiento.
Proporcionan enriquecimiento y estimulación mental.
Pueden fortalecer el vínculo con el perro.
Dar demasiados premios puede ser perjudicial si:
desequilibran la dieta principal
contribuyen a un aumento de peso no deseado
Los premios deben representar siempre menos del 10 % de la ingesta calórica diaria del perro.
Mantener un peso corporal óptimo es esencial para la salud y la calidad de vida del perro.
En el caso de premios comerciales, es recomendable revisar concienzudamente la información calórica que aparezca en la etiqueta del producto (y si no hay datos, contactar entonces con el fabricante).
Los premios nunca deben sustituir una comida: todos los perros necesitan una dieta completa y equilibrada.
Consulta con tu veterinario para determinar la cantidad y el tipo de premio más adecuados.
Supervisa siempre al perro cuando consuma masticables, premios o juguetes.
Considera otras formas de compartir tiempo de calidad y diversión con el perro.
Asegúrate de que el tamaño y la forma del premio sean adecuados para tu perro para reducir el riesgo de atragantamiento.
Los premios deben ser seguros y adecuados para cada perro. Un premio inadecuado, aunque sea popular, puede provocar obesidad, traumatismos, obstrucciones e incluso la muerte. Si el perro tiene una condición médica, sensibilidades alimentarias o sigue una dieta veterinaria prescrita, los premios convencionales pueden no ser apropiados. Ante cualquier duda, consulta con tu veterinario.
Los huesos, tanto cocidos como crudos, pueden ser muy peligrosos y causar daños graves si el perro los mastica o los ingiere.
Deben evitarse los masticables y premios excesivamente duros, como astas o pezuñas, así como aquellos con bordes afilados.
Los premios de origen animal crudos y sin procesar, como orejas de cerdo contaminadas, conllevan riesgo de transmisión de patógenos.
La comida humana y los restos de mesa pueden ser poco saludables y potencialmente peligrosos para los perros.
Ingredientes alimentarios tóxicos para los perros:
Chocolate
Nueces de macadamia
Cebolla, puerro, chalota, ajo y cebollino
Uvas, pasas, grosellas y sultanas
Xilitol (edulcorante)
Alcohol y masa de levadura cruda
Bebidas con cafeína, como café, té y bebidas energéticas
Los premios no deben superar el 10 % de la ingesta calórica diaria del perro.
La siguiente tabla indica el máximo de calorías procedentes de premios en función del peso corporal actual pero lo ideal es consultarlo con tu veterinario, recomienda WSAVA.

Y, a modo de referencia, estas son las calorías de algunos premios, según indica WSAVA en su guía:

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