
El cierre de Ridglan Farms, un criadero de Beagles para laboratorio acusado de maltrato animal, es parte de un creciente movimiento en EEUU que busca acabar con los experimentos en perros y otros animales. Más de 1600 perros ya han salido de ese lugar y de aquí a final de verano saldrán el resto, unos 2000 en total.
Este es, por fortuna, uno de los pocos temas que logra unir a Republicanos y Demócratas, algo prácticamente milagroso desde que Trump llegó al poder.
Las iniciativas para acabar con criaderos como Ridglan y tratar de impulsar métodos de experimentación que no impliquen sufrimiento animal surgen de ambos bandos y son apoyadas por ambos partidos.
Entre esas iniciativas, la más importante es la creación de la Oficina de Innovación, Validación y Aplicación de la Investigación (ORIVA), para acelerar el desarrollo y la adopción de tecnologías de investigación basadas en humanos.
Entre estas tecnologías se encuentran:
ORIVA coordinará los esfuerzos de los NIH (Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos) para desarrollar, validar y ampliar el uso de las denominadas Nuevas Metodologías de Enfoque (NAMs), que incluyen modelos tridimensionales de tejidos humanos, herramientas computacionales y otros métodos que no utilizan animales y que pueden reflejar mejor la biología humana. La oficina también actuará como centro de coordinación entre agencias y facilitará la transferencia de estos avances al ámbito regulatorio.
Según destacan en su comunicado, los modelos animales tradicionales han contribuido al avance del conocimiento científico y al desarrollo de tratamientos seguros y eficaces. Sin embargo, las diferencias entre animales y seres humanos pueden limitar la capacidad de extrapolar los resultados obtenidos en animales a la biología humana. Las NAMs ofrecen a los investigadores más herramientas para estudiar la salud y las enfermedades humanas de forma reproducible, transferible y eficiente, reduciendo o sustituyendo el uso de animales cuando resulte adecuado.
ORIVA estará integrada en la División de Coordinación de Programas, Planificación e Iniciativas Estratégicas (DPCPSI) de la Oficina del Director de los NIH y desarrollará su labor a través de dos áreas principales. Una de ellas apoyará la innovación en la comunidad científica mediante nuevas oportunidades de financiación, infraestructuras de investigación y recursos formativos. La otra coordinará un esfuerzo conjunto entre distintas agencias para facilitar la evaluación y aceptación de nuevos métodos de investigación.
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