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¿Cómo afecta al negocio de los restaurantes el ser dog friendly? Más gasto y más recomendaciones boca a oreja

¿Cómo afecta al negocio de los restaurantes el ser dog friendly? Más gasto y más recomendaciones boca a oreja

Última actualización del articulo el día 04/09/2026

Aunque la legislación no suele ser estatal sino provincial y local, en EEUU y en Canadá los perros, normalmente, no pueden acceder al interior de los restaurantes, solo pueden estar en terrazas y patios.

Es decir, la situación es diferente a la de España donde la ley permite a los establecimientos ser plenamente dog friendly, aquí la Ley de Bienestar Animal dice de forma explícita que podemos comer en el interior de los locales con nuestros perros siempre que el dueño del restaurante o bar así lo decida.

Es importante aclararlo para matizar los resultados de la investigación de la Universidad Metropolitana de Toronto sobre cómo afectan las opciones dog friendly al negocio de los restaurantes: no todas sus conclusiones serían directamente aplicables, pese a que aún así son interesantes.

Publicado en Consumer Behavior in Tourism and Hospitality, el estudio tenía dos objetivos: analizar cómo distintos estilos de relación y cuidado hacia los perros influyen también en la decisión de salir a comer ellos. Y, en paralelo, lo que ocurre cuando un restaurante ofrece productos específicos para perretes en su menú.

El trabajo, por tanto, incluye dos estudios individuales: una encuesta cuantitativa con 630 personas con perro en Canadá que habían comido en un restaurante o terraza durante los tres meses anteriores y un experimento con 200 personas con perro en EEUU a quienes se les pidió que imaginaran que estaba paseando con su perro y encontraba un restaurante con terraza dog-friendly y el menú expuesto en el exterior.

“Los restaurantes que dan activamente la bienvenida a los perros están aprovechando la conexión emocional entre las personas y sus animales”,señala la responsable del estudio, Rishad Habib, profesora asociada de Gestión de Marketing en la Escuela de Administración Ted Rogers. “Pequeños detalles bien pensados, como un menú para perros, pueden mejorar la experiencia y traducirse en resultados empresariales cuantificables”.

La demanda es clara, explica: entre 2021 y 2023 las búsquedas en Yelp de restaurantes que permiten perros aumentaron un 58 %. Y, para sorpresa de nadie, determinadas maneras de relacionarse con el perro están relacionadas con una mayor predisposición a compartir con él este tipo de experiencias.

En la encuesta inicial en Canadá, donde analizan los estilos de relación con los perroslas personas con un estilo democrático (establecen normas pero también prestan atención a su experiencia emocional) son quienes tienen más probabilidades de disfrutar de la experiencia de compartir una comida en un restaurante con su perro. Las que tienen un estilo autoritario, que se centran más en las normas y menos en el estado emocional de sus perros, tienden a encontrar la experiencia menos agradable e incluso estresante.

Con respecto a la segunda vertiente del estudio, estas son las principales conclusiones 

  • Los restaurantes que ofrecen opciones de menú específicas para perros aumentan la intención de los clientes de acudir al establecimiento.
  • Los comensales afirman gastar más cuando sus animales están incluidos en la experiencia.
  • Las propuestas que admiten perros generan más recomendaciones boca a oreja.
  • Una inclusión de los animales bien planteada mejora la experiencia gastronómica general de sus tutores.

Permitir perros en las terrazas, dicen las responsables del estudio, puede resultar más eficaz si, además, se ofrecen menús para ellos. Los restaurantes que atienden activamente las necesidades de los animales transmiten un mayor nivel de hospitalidad e inclusión, reforzando el vínculo emocional con los clientes.

Además de disponer de un menú separado para perros, recomiendan otras opciones como cuencos de agua y formación del personal para responder a las necesidades de los perros. Y plantean que comunicar claramente estas características puede favorecer tanto la intención de visita como las recomendaciones.

El estudio es bastante limitado pero aún así interesante y va en línea con otras investigaciones que dejan claro que las familias con perro están dispuestas a pagar más siempre que sus peludos puedan estar incluidos y sean bien tratados.

Previamente, en 2023, ya habían analizado esta cuestión en otro estudio que mostró como las actitudes hacia los establecimientos de restauración que admiten perros reflejan una combinación de opiniones positivas, que destacan la inclusión y la compañía, contrarrestadas por preocupaciones relacionadas con problemas de comportamiento, la higiene y la gestión del espacio.

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