
En 2022, un perro mestizo que vivía en la calle, en India, se cruzó con un grupo de monjes budistas que realizaban una peregrinación por la paz. El perrete decidió seguir a los monjes, incluso después de ser atropellado y enfermar, él siempre volvía...
Hasta que los monjes decidieron adoptarle y llamarle Aloka, que significa luz. Desde entonces él acompaña a los monjes y se ha convertido en un emblema mundial por la paz.
Aloka ha participado junto a sus humanos, los monjes budistas, en una aventura francamente increíble para un perro de la calle: recorrió 3700 kilómetros en EEUU, desde Fort Worth (Texas) hasta Washington D. C. en una nueva marcha por la paz.

Una caminata que, evidentemente, captó la atención de todos los medios -incluido el New York Times- en una época en la que EEUU (y el mundo entero) necesita más que nunca iniciativas así, que unan en vez de dividir, que busquen la concordia y no la exclusión.
En ese periplo, Aloka sufrió una lesión en una pata que requirió cirugía pero en cuanto se recuperó, volvió a reunirse con los monjes, completando el recorrido el 10 de febrero de 2026.
Y, claro, su historia, su presencia junto a los monjes, ha captado la atención de miles y miles de personas en todo el mundo. Aloja tiene una legión de seguidores en redes:
El corazón que tiene en la frente llama mucho la atención, ¡normal!
Aloka ya ha dejado EEUU y lo ha hecho a lo grande porque él tiene la suerte de poder viajar en cabina junto a sus humanos...
Sus no han hecho más que empezar: ahora van a emprender otra marcha por la paz en Nepal e India.
Si queréis seguir los pasos de Aloka y los monjes, en su instagram oficial van compartiendo todas las novedades.