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Síntomas del cáncer en perros: las pruebas diagnósticas y tratamientos más habituales

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Última actualización del articulo el día 21/11/2023

La detección temprana es crucial si hablamos del cáncer en perros, una enfermedad que es la principal causa de muerte en canes adultos.

Por eso es tan importante llevar a nuestros perros al veterinario con regularidad. Y por eso, en colaboración con Hill’s Pet y dentro de su campaña de concienciación “La Llamada contra el Cáncer”, compartimos información que puede resultar muy útil para cualquier persona que conviva con un perro: los principales síntomas del cáncer así como los tratamientos más habituales.

Desde el servicio de Oncología del Hospital Clínico Veterinario de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid explican que diagnosticar el cáncer en perros no es sencillo: muchos de los síntomas son comunes a otras patologíaspero, sobre todo, al suceder con más frecuencia cuando los canes se hacen mayores, es fácil asociar al envejecimiento algún síntoma que, en realidad, sea debido a esta dolencia.

Es por ello que si un perro está en edad de riesgo o es de alguna raza más propensa a sufrir cáncer -como detallamos aquí-es aún más importante monitorizar cuidadosamente su salud.

Entre los principales síntomas asociados al cáncer cabe destacar:

● Masas cutáneas anormales persistentes
● Heridas que no cicatrizan
● Pérdida de peso y/o cambios en el apetito
● Hemorragias u otras secreciones por los orificios corporales
● Olores desagradables
● Dificultad para comer o tragar
● Intolerancia al ejercicio (fatiga)
● Cojeras persistentes
● Dificultad para respirar, orinar o defecar

En caso de detectar algún cambio que resulte llamativo o preocupante, cuanto antes al veterinario: es probable que nuestro vete tenga que hacer un buen número de pruebas para identificar la causa real del problema, que no necesariamente sería un tumor.

Protocolos diagnósticos

Ante un síntoma sospechoso o para, justamente, descartar que exista algún tumor, los veterinarios deben responder a cuatro preguntas clave: ¿es realmente cáncer? ¿qué tipo de cáncer es? ¿Cómo de extendido está? ¿Cuál es el estado general del paciente?

Las pruebas que puede proponer nuestro veterinario en este proceso van desde una citología o biopsia(porque, evidentemente, no todos los tumores son malignos y, además, hay diferentes grados incluso en los que sí lo son) hasta radiografías, ecografías o resonancias.

Los resultados le proporcionarán la información necesaria para poder emitir un pronóstico individualizado y diseñar un protocolo terapéutico adecuado para nuestro perro.

En este sentido, es fundamental ser conscientes de que no todos los cánceres son iguales o se comportan de igual manera en todos los perros. De ahí que la valoración precisa de nuestro veterinario sea básica.

Tratamiento del cáncer en perros

El objetivo de todo tratamiento siempre será mejorar o mantener la calidad de vida del paciente. Pero de igual manera que no hay un pronóstico general para el cáncer, tampoco hay un mismo tratamiento aplicable en todos los casos.

Dependerá, lógicamente, del tipo de tumor, de su localización y tamaño, del estado general y edad del perrete…

Existen un buen número de protocolos que permiten lograr que un tumor desaparezca o que sirven para prolongar significativamente el tiempo de supervivencia del can, convirtiendo el cáncer en una enfermedad crónica.

Hay terapias individuales y también múltiples: por ejemplo, operar un tumor y, después, administrar quimioterapia para retrasar las posibles metástasis.

Modalidades terapéuticas oncológicas veterinarias

La cirugía es la única terapia local con objetivo curativo (extirpando el tumor). También hay cirugías paliativas que se combinan con otras modalidades.

La radioterapia es el tratamiento recomendado en numerosos tipos de cáncer pero en España hay muy pocos equipos veterinarios disponibles y eso, lógicamente, complica su utilización.

La electroquimioterapia combina la quimioterapia intratumoral con impulsos eléctricos que aumentan la permeabilidad de las células para favorecer la penetración de los fármacos.

A nivel sistémico, los tratamientos más empleados son la quimioterapia y las terapias antiangiogénicas.

La quimioterapia convencional se emplea en oncología veterinaria desde hace más de 40 años. A diferencia de la versión humana, no se emplea con un objetivo curativo sino paliativo: permite prolongar la supervivencia de los pacientes. Esto es así porque en veterinaria se aplican dosis menores de los fármacos, lo que implica que hay menos efectos secundarios y que no se perjudica la calidad de vida del perro.

Las terapias antiangiogénicas se han desarrollado en los últimos 15 años. Su objetivo no es destruir directamente las células cancerígenas, sino destruir los vasos que conducen los nutrientes necesarios para que la célula sobreviva. Normalmente se utilizan para cronificar la enfermedad aunque también logran reducir el tamaño de algunos tumores o incluso lograr que desaparezcan.

Y, en paralelo, por supuesto, hay diversos tratamientos paliativos que buscan reducir el dolor o mejorar la calidad de vida de los perros sin tratar el cáncer en sí.

Si tienes cualquier duda, lo mejor -siempre- es consultarlo directamente con tu veterinario en las revisiones regulares que se recomienda hacer a nuestros canes, especialmente a partir de los 7 años. 

 

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