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Ansiedad por separación: cuando los perros dependen demasiado de sus humanos

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La RSPCA calcula que 8 de cada 10 perros lo pasan mal cuando se quedan solos pero la mitad de ellos no mostrarán signos evidentes de ansiedad. Es decir, solo algunos canes desarrollan ansiedad por separación. Puede ser un problema más o menos severo pero todas las grandes protectoras ofrecen consejos sobre cómo paliarlo puesto que es mucho más frecuente de lo que podríamos pensar

Las caricias humanas ayudan a reducir la ansiedad de los perros

La ciencia lleva tiempo interesándose por la ansiedad por separación en los animales que viven con nosotros. Se sabe que mientras que niños y perros forman un fuerte vínculo con la persona que se ocupa de ellos, a la que identifican como su principal fuente de seguridad, los gatos no lo hacen: también establecen un vínculo con sus familias humanas, pero no dependen de ellos para sentirse seguros. Por eso este trastorno es mucho más común en los perros; en los gatos suele estar fuertemente asociado a la frustración.

Es un trastorno grave, aunque tratable. Los aullidos se pueden traducir como una señal de ese apego que sienten los perros por sus humanos, igual que un niño con su madre. Están llamando a su familia para que vuelva a su lado. También hay un componente de frustración en ese comportamiento. 

Hay que tener muy presente que no es algo que el perro haga a propósito: no quiere vengarse por quedarse solo ni nada por el estilo: puede compararse a una crisis de ansiedad sufrida por un humano.

Aunque pueda parecer paradójico, una de las formas en las que un perro demuestra un fuerte y equilibrado vínculo con su familia humana es quedándose tranquilo cuando está solo en casa: es lo que afirma el Dr. Gregory Berns que lleva años estudiando el cerebro de los perros gracias a su idea de conseguir que se habitúen a estar en máquinas de resonancia magnética. 

Ese can confía en que su familia volverá, no tiene de qué preocuparse. Es algo que también ha quedado demostrado en humanos, como explica Alba Benítez, de Simiperrohablara.com

"Los niños que están apegados a sus padres o cuidadores de forma segura tienen la confianza en que su figura de protección (padre o madre) estará disponible y accesible cuando la necesiten, y por eso se muestran menos ansiosos durante la separación. Un vínculo seguro es aquel que se forma en base a la sensibilidad y la responsabilidad y que implica sincronía, mutualidad, apoyo emocional, actitud positiva y estimulación."

Este vídeo es parte de un programa de Channel 4 en el que se explora la vida "secreta" de los canes. En este caso varias familias permitieron que se instalaran cámaras por toda su casa para seguir a sus perros cuando estaban solos. 

No tenían ni idea del nivel de ansiedad por separación que sufrían sus perros. Y no, no es fácil ver esa angustia tan visceral que demuestran los canes.

El programa de Channel 4 trató de ofrecer un análisis científico sobre este comportamiento así como, algo crucial, consejos profesionales concretos a todas las familias para ayudarles a tratar el problema.

En este otro fragmento del mismo episodio, que se solapa levemente con el anterior, podréis ver cómo Daniel Mills, Profesor de Comportamiento Veterinario en la Universidad de Lincoln, explica, gracias a imágenes de cámaras térmicas, lo que los investigadores creen puede estar sucediendo en la cabeza del can.

Se ha demostrado que el calor en las orejas de los perros es señal de actividad en el cerebro. Cuando la actividad se da en el lado derecho entonces saben que lo que en ese momento está experimentando el perro es algo negativo. 

En el vídeo se ve claramente, a partir del minuto 6 aproximadamente: primero el perro está ansioso, sólo se "enciende" su oreja derecha. Pero cuando escucha que vuelve su familia todo cambia, es su otra oreja la que emite calor.

En este otro vídeo un experto en comunicación canina, el Profesor Ádám Miklósi, analiza los aullidos de los canes que protagonizan el programa de Channel 4. Él explica que al ladrar el perro indica que se siente solo y al aullar llama a su manada. Y algo aún más sorprendente -y dramático- cuanto más tiempo pase entre aullido y aullido, más triste se siente el perro.

En el caso de uno de los canes, el aullido agudo se puede traducir en que ese can se siente en peligro, aún más estresado (y estresante de escuchar...)

La ansiedad por separación es tratable pero su solución es lenta y, casi siempre, requiere además de mucha paciencia, los consejos y pautas de algún profesional en educación canina.

Virginia Gallego compartió con nosotros hace tiempo un texto en el que explica cómo identificar el trastorno, como intentar evitarlo y cómo tratarlo.

En esencia se trata de ir acostumbrando al can, poco a poco, a estar tranquilo cuando se queda solo. Hay que reducir la dependencia y el estrés para que no asocie la marcha de su familia con algo negativo, sino todo lo contrario (por ejemplo, acostumbrándole a quedarse entretenido con un juguete repleto de chuches)

Ejercicio, socialización, rutinas estables... hay diversas pautas que se pueden poner en práctica para ir mejorando el problema. Algunos educadores recomiendan (siempre tras consultarlo con un profesional) apoyarse en el uso de las feromonas (adaptil) o  probar con las camisetas antiansiedad.

Aquí podéis consultar los extensos consejos de Sumara Marletta, de Consultoría Canina:

"Uno de los puntos principales es trabajar la relación entre el perro y su dueño, trabajando la independencia del perro con ejercicios divertidos además de potenciar al máximo su autoconfianza.

Nunca hagamos una fiesta al llegar o antes de marcharnos. 

También puedes, por ejemplo, trabajar su estimulación mental escondiendo pequeños montones de premios en sitios distintos de casa para poner a prueba su olfato"

 + info en la web de Sumara Marletta

En la web de Simiperrohablara también encontráis una muy amplia e interesante reflexión al respecto, además de pautas prácticas.

Es un trastorno tristemente común y la causa de que muchos perros sean abandonados y sacrificados. Alba, la responsable de Simiperrohablara, explica que la ansiedad por separación está tras el 15% de los problemas de comportamiento que atienden los veterinarios generalistas y entre el 20% y el 40% de los casos que atienden los etólogos o especialistas en comportamiento canino.

Y aquí os dejamos otro vídeo de Fundación Affinity que os puede servir de ayuda pero si os estáis enfrentando a este problema es importante consultar con un buen profesional para evitar males mayores.

 

 

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