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El dolor de una veterinaria ante el sacrificio de perros sanos y su llamamiento a la responsabilidad en todo el mundo

Amy Jackson-Moss es una veterinaria que vive y trabaja en una pequeña ciudad de Sudáfrica, en Grahamstown. Ella tiene ocho perros adoptados y es la responsable de una clínica veterinaria donde, además de su trabajo cotidiano, también tienen un proyecto solidario por el que tratan de acabar con el sacrificio de animales sanos a través de la esterilización gratuita (apoyándose en las donaciones que recibe para ello)

Hace unos meses, Jackson-Moss compartió un texto en sus redes sociales que ha dado la vuelta al mundo, se ha compartido miles de veces y ha aterrizando en los muros de celebridades como la actriz Katherine Heigl, un texto en el que habla de su dolor al tener que sacrificar animales sanos. Un texto que es un llamamiento a la responsabilidad colectiva, a la necesidad de la esterilización y la adopción. Un texto duro y necesario en el que pide a todos los amantes de los animales involucrarse en esta lucha para acabar con la superpoblación y los sacrificios de animales sanos.

Las políticas de sacrificio cero no son aún la norma en todo el mundo. Incluso en España solamente existen en algunas Comunidades Autónomas, no en todas, y por lo tanto sigue siendo posible sacrificar a perros sanos, a animales cuyo único problema es que "sobran", porque no han podido encontrar familia. 

Esto sucede en todo el mundo, todos los días.

Os traducimos el mensaje de esta veterinaria. Podéis leer el original aquí, en su página de facebook.

"He estado escribiendo esta publicación en mi cabeza durante casi 3 años y hasta el día de hoy nunca he sido lo suficientemente valiente para publicarla. Pero recientemente, algunas personas que realizan un trabajo similar y se enfrentan con la misma realidad han utilizado las redes sociales para hablar sobre un tema que durante tanto tiempo no se ha discutido. Su valentía me ha dado el coraje para finalmente compartir mis pensamientos y experiencias."

 

"Hoy he sacrificado a 5 perros. No es una tarea infrecuente para un veterinario, es algo de lo que ya eres consciente cuando eliges esta profesión. Sin embargo, los perros que he sacrificado hoy no tenían ninguna enfermedad, no estaban heridos, no eran viejos. No eran ferales o agresivos. Eran perros perfectos, sanos y normales. No había ninguna razón para que perdieran la vida hoy, aparte de que los humanos les fallaron debido a la actual crisis de superpoblación de animales domésticos, especialmente perros, que muy pocas personas están dispuestas a aceptar e intentar comprender.

La eutanasia de animales sanos por parte de organizaciones de bienestar animal y perreras en todo el mundo es algo de lo que debemos comenzar a hablar, pero no es un tema fácil de abordar. Uno, porque ¿cómo es posible que puedas articular algo que es tan profundamente personal y difícil de aceptar en tu propia mente y dos, ¿cómo vas a arriesgarte a perder esos fondos que mantienen vivas a las organizaciones de bienestar animal poniendo el foco sobre algo de lo que el público en general simplemente sabe muy poco y muy poca gente entiende?"

 

"Los perros que sacrifiqué hoy estaban felices de verme. Qué suerte que alguien entrara en su chenil y les prestara atención, tal vez incluso serían tan afortunados de que los llevaran a dar un paseo: sus colas se movían y todos saltaban de alegría. Uno de ellos estaba nervioso y mostraba miedo. Este era un perro que probablemente nunca había recibido mucha atención o amor por parte de un ser humano. He hecho todo lo posible para que esta tarea sea más fácil para mí y para los que me ayudan. He intentado hacerlo en sus cheniles, he intentado hacerlo en el césped exterior para que los perros puedan caminar un poco y experimentar una última pizca de libertad y aire fresco. Les he dado una última comida. Lo he hecho en la clínica. Nada hace que sea más fácil. Lo único que lo hace soportable para mí es sedarlos primero para que estén durmiendo cuando sus vidas terminen y no muevan la cola mirándome - sé que este es un lujo al que muchas otras personas que hacen este trabajo no tienen acceso.

Hoy decidí dejarlos en sus cheniles después de sedarlos. Dejar que se vayan estando en su cama y con su manta, con lo que les ha proporcionado consuelo y comodidad durante las últimas semanas o, a veces, incluso meses. Me aseguro de que ningún otro perro o animal sea testigo, pero los demás a su alrededor deben saberlo. Normalmente los perros ladran sin cesar ante cualquier pequeño movimiento o sonido pero no hay nada más ensordecedor que el silencio de casi un centenar de perros mientras acabas con la vida de uno de sus vecinos o amigos. Deben saberlo y muy a menudo me pregunto si están pensando si serán los próximos o cuándo llegará su momento.

En sus momentos finales le digo a cada uno de ellos que lo siento y para aquellos que dejan amigos, cachorros o hermanos atrás les prometo que los cuidaré y haré todo lo posible para encontrarles un hogar o asegurarme de que los cuiden. Estas son palabras triviales comparadas con lo que debería decirles, pero la disculpa que tanto merecen es imposible en el poco tiempo que le toma a la vida dejar sus pequeños cuerpos. Lo que debería decirles es que siento que nunca hayan tenido la oportunidad de sentir lo que es dormir en un sofá y lamento que aquellos que sí pudieron hacerlo hayan terminado siendo no deseados y abandonados por los humanos que los llevaron a sus hogares. Siento mucho que hayan nacido en un mundo que no ha tenido espacio para ellos y tantos otros. Lamento que no fueran lo suficientemente bonitos o de la raza adecuada para estar entre los elegidos y siento que durante meses o en algunos casos casi un año, innumerables personas pasaron por su jaula y decidieron no elegirlos, o se fueron y optaron por comprar un cachorro en otro lugar.

He hecho todo lo posible para sobrellevarlo, como sé que muchos otros también lo hacen: haciendo lo que creo que es todo lo humanamente posible para encontrar hogares para perros y gatos no deseados. Paso horas de mi tiempo abrazándolos mientras posan para las fotos, escribiendo publicaciones para Facebook, publicitándolos y expresando sus historias y personalidades en palabras lo mejor que puedo, con la esperanza de que alguien decida elegirlos. Hablo con la gente y les animo a adoptar, pero esto no siempre funciona. He estado haciendo esterilizaciones hasta las 10 pm de la noche ayer porque si pudiera hacer una esterilización más, podría ayudar. Como tantos otros en esta línea de trabajo, he trabajado horas fuera de la vista del público sin otro beneficio que, con suerte, tener que sacrificar a un animal sano menos. También he hecho lo que me corresponde apoyando la adopción, habiendo adoptado 8 perros y aún considerando con regularidad si podría coger otro o dos a pesar de que mi casa ya esté ya hasta arriba.

Pero todavía no es suficiente y la carga de esta crisis y guerra contra la superpoblación no debería ser librada solo por el pequeño grupo de personas en todo el mundo que están dispuestas a sacrificar tanto porque no ignoran el realidad de lo que sucede a su alrededor. Es algo que todos los que alguna vez han amado a un animal deben aceptar como su lucha. Esa es una de las razones por las que estoy escribiendo esta publicación y he intentado escribirla durante tanto tiempo.

Todo el mundo puede contribuir de alguna manera a esta lucha, algunas son sencillas: 

- Conviértete en voluntario: pasa tiempo en un refugio de animales o en una protectora para entender mejor lo que está sucediendo allí. A los animales en las protes les encanta la atención y los paseos, aunque solo sea para que su tiempo allí sea más cómodo hasta que llegue a su fin.

- Dona si puedes y especialmente apoya los programas de esterilización. Cuantos más cachorros y gatitos podamos evitar, menos perros sanos necesitarán ser sacrificados.

- Adopta si está en condiciones de convivir con un nuevo animal. No hay razón para salir a comprar un perro o un gato cuando los hay tan perfectos buscando hogar. Si todos los que pudieran decidieran adoptar, el mundo sería un lugar mucho mejor.

Gracias a quienes continúan apoyándome a mí y a mi trabajo, especialmente a través de donaciones para mis programas de esterilización. Cada donación que me ayuda a hacer una esterilización me da la fuerza para enfrentar otro día y tengo muchas esperanzas de que podamos cambiar el mundo una esterilización a la vez.

Solo deseo crear más conciencia sobre la crisis con la que nos enfrentamos y espero que quienes trabajan en este ámbito sientan que mis palabras aquí han hecho justicia a este importante tema.

Espero llegar a poder vivir en un mundo en el que ningún animal sano sea sacrificado debido a la falta de espacio, la falta de hogares o la falta de recursos. No estoy segura de si llegaré a ver que esto sea una realidad, pero creo que todos sabemos a estas alturas que nunca dejaré de intentarlo."

 

 

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