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Grandes pequeños perros: cuidados específicos para canes de razas pequeñas

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La tenencia responsable pasa -o debería pasar- por estar informados sobre las necesidades concretas de un perro antes de que llegue a nuestro lado. Garantizar el bienestar de ese animal con el que hemos elegido compartir nuestra vida implica saber que cuidados necesitará teniendo en cuenta su edad, tamaño o raza para que sea un can sano, equilibrado y feliz, independientemente de su tamaño.

Esto último lo decimos porque, en esta ocasión y de la mano de Royal Canin, vamos a poner el foco sobre las razas pequeñas y muy pequeñas o miniatura: perros como los Chihuahua, los Yorkshire Terrier o los Pomerania, entre otros canes que, muchas veces justamente por su tamaño, necesitan que prestemos atención a los cuidados específicos para perros de razas pequeñas o miniatura.

Y es importante puesto que son cada vez más populares: los últimos estudios de población de animales de compañía indican que los canes de tamaño pequeño (menores de 10Kg), incluyendo los miniatura o muy pequeños (de menos de 4 Kg), representan entorno el 45% de los perros registrados en nuestro país (según un informe de Euromonitor International).

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Las primeras experiencias en el hogar son importantes para todos los perros: un can necesita un entorno seguro para poder explorar con confianza y tranquilidad, tanto si es un cachorro como si es adulto. Por eso conviene preparar su llegada con tiempo: su espacio, su cama, juguetes, los alimentos adecuados… Aquí podéis encontrar muchos consejos útiles sobre cómo afrontar la llegada de un cachorro a casa.

En el caso de los perros de tamaño pequeño existe un riesgo desde el primer día: por su aspecto y tamaño tienden a ser sobreprotegidos, se les coge en brazos y humaniza en exceso, se obvia que necesitan exactamente la misma socialización y educación que otros canes. Es cierto que necesitan atenciones o cuidados concretos, sí, pero siempre vinculados a su salud o su nutrición.

¿Por qué es un problema? Pues porque la sobreprotección influye en su comportamiento y está íntimamente ligada a la inseguridad en estas razas, algo que se puede traducir en comportamientos no deseados de diversa índole. De hecho, un reciente estudio de la Universidad de Helsinki revela que el miedo y el tamaño del can es lo que explica, con más frecuencia, el comportamiento agresivo de perros hacia las personas.

Está muy relacionado también con lo que se conoce como “el síndrome del perro pequeño”, un conjunto de trastornos de comportamiento que van desde el estrés a la compulsión, reactividad, ansiedad patológica, fobias, agresión, malos hábitos higiénicos...

Es decir, es importante plantear la educación de tu can de raza pequeña como si fuera un perro mucho más grande: si tienes dudas, te recomendamos hablar con un etólogo veterinario o con un educador canino en positivo para que te pueda orientar.

Y, en cuanto a sus necesidades de salud, evidentemente será tu veterinario quien mejor te podrá aconsejar pero aquí te contamos algunos detalles puesto que existen una serie de características comunes entre los perros de tamaño pequeño y miniatura que no está de más tener presentes porque su tendencia, por ejemplo, a desarrollar sarro o cálculos urinarios, marcarán los cuidados que necesitan recibir.

Según los expertos de Royal Canin, estas son las principales sensibilidades que debemos tener en cuenta:

- Altas necesidades energéticas: proporcionalmente necesitan más calorías que los perros grandes para mantener su temperatura corporal y todas sus funciones orgánicas.
- Corazón sensible: son más propensos a problemas cardiacos, sobre todo a murmullos y enfermedades valvulares.
- Mayor esperanza de vida: suelen tener mayor esperanza de vida que los perros de tamaño mayor. Esto es algo muy positivo, pero implica también la necesidad de ir adaptando sus cuidados en función de la etapa en la que se encuentren.
- Acumulación de sarro: tienen tendencia a la formación de sarro y a los problemas dentales que esto conlleva. Esto es debido a que sus mandíbulas pequeñas y su estructura dental aumentan la probabilidad de acumulación de sarro y placa.
- Sensibilidad urinaria: los perros pequeños tienen más riesgo de padecer cálcu-los urinarios, ya que su orina es más concentrada y esto favorece la formación los mismos.

En muchos casos también hay que señalar una tendencia a la obesidad, algo que afecta a todos los perros en general, pero a las razas pequeñas con marcada frecuencia. Esto se debe a que algunos propietarios no son conscientes de que lo que para un humano o un can más grande es un bocadito, para un perro de raza pequeña se convierte casi en una comida completa.

La sobrealimentación rápidamente se traduce en sobre-peso cuando hablamos de perros de raza pequeña.

En los Chihuahua, por ejemplo, es el segundo problema de salud más frecuente, según un reciente estudio.

De ahí que una nutrición específica se convierta en una de las claves para garantizar la salud y lograr el bienestar de los perros de razas pequeñas. Por ejemplo, un alimento con un aporte de energía adaptado será un buen aliado para su buena forma física o uno con un aporte adecuado de minerales ayudará a mantener el sistema urinario sano.

 

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