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Salud perruna

El mayor estudio sobre la eutanasia canina aporta información para afrontar un momento tan difícil

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Este es uno de los estudios más amplios jamás realizados en torno a la eutanasia canina y su objetivo es comprender cómo mueren los perros en el Reino Unido para intentar ayudar tanto a los veterinarios como a las familias que han de enfrentarse con esa dura y difícil decisión. Los investigadores del Royal Veterinary College han analizado los datos de cerca de 30.000 perros que murieron a lo largo de un año, incluyendo factores demográficos y clínicos: el estudio aporta mucha información nueva que puede ser de utilidad para los profesionales y también pone de relieve la importancia creciente de que las personas perrunas tengan discusiones con su veterinario sobre la calidad de vida de los perros y sobre cómo afrontar el final.

Las causas más comunes de muerte en perros bajo atención veterinaria en el Reino Unido son el cáncer, los trastornos musculoesqueléticos y los trastornos neurológicos. En canes menores de 3 años las causas son otras: anomalías del comportamiento, trastornos gastrointestinales y accidentes de tráfico.

De los 29.163 perros cuya información fue analizada, la mayoría (91,5%) murió por eutanasia y solo 2487 (8,5%) de muerte natural.

Ciertos tipos de enfermedades y afecciones tienen más probabilidades de conducir a la muerte por eutanasia: el trastorno de la médula espinal y la inapetencia, así como la mala calidad de vida y el comportamiento indeseable -teniendo en cuenta que en este apartado se ha incluso tanto la agresividad severa como la demencia avanzada.

Los pesos corporales más elevados, la edad y la raza también fueron son factores de riesgo adicionales para la eutanasia.

En concreto, los Rottweilers, según los datos analizados, tienen más probabilidades de morir por eutanasia en comparación con los labradores, elegidos como raza de referencia estándar. Por el contrario, las razas como Bulldogs, Carlino y West Highland White Terriers tenían más probabilidades de tener muertes naturales -debido a lesiones traumáticas, cuerpos extraños y enfermedades cardíacas.

En este sentido, los investigadores explican -haciendo referencia a estudios anteriores- que los propietarios de razas braquicefálicas tienden a "normalizar" la mala salud que suele afectar a estas razas. Esto se traduce en que los perros necesitan alcanzar un nivel crítico de gravedad clínica antes de que los dueños reconozcan conscientemente que su perro tiene un 'problema'. Al no considerar que la calidad de vida del can está lo lo suficientemente deteriorada como para plantearse la eutanasia, algunos perros gravemente afectados tienen más probabilidades de morir de forma natural.

El peso corporal (kg) se asoció con la eutanasia: los canes de 20 a 30 kg tenían un riesgo de eutanasia un 1.24 % mayor que los perros de menos de 10 kg. 

Existe un riesgo desproporcionado de lesiones asociadas con razas más grandes y / o físicamente más poderosas, aclaran los autores del estudio. Aunque no estén claras las causas tras estos datos relativos a la eutanasia de perros grandes, podría deberse al mayor costo financiero del tratamiento de perros de mayor tamaño así como la dificultad de proporcionarles los cuidados necesarios al final de su vida.

De media, los perros que murieron de muerte natural lo hicieron a los 9,9 años mientras que los canes que fueron eutanasiados alcanzaron los 12,1 años. Lógicamente, el aumento de la edad está asociado con un mayor riesgo de eutanasia y los perros de 15 años o más mostraron un riesgo de eutanasia 5,9 veces mayor que los perros de menos de 6 años.

Este dato pone de relieve la creciente importancia de las discusiones sobre la calidad de vida y la toma de decisiones sobre la eutanasia entre los veterinarios y los dueños a medida que los perros envejecen.

En cuanto al destino de los animales tras su muerte, en esta tabla se resumen los datos analizados:


 

“La decisión de muchos dueños de animales de dormir a un perro querido es a menudo la decisión más difícil de su vida. El momento de la eutanasia suele quedarse en la memoria para siempre. Con suerte, la información de este estudio puede al menos ayudar a algunas personas a aceptar la responsabilidad de ayudar a su perro a irse con dignidad. Entender que más del 90% de los demás propietarios también optaron por la eutanasia puede ayudar a cualquiera que tenga dificultades para tomar esta decisión final y tan difícil ", concluye el Dr. Dan O’Neill, Profesor de Epidemiología de animales de compañía en el RVC, y coautor del estudio.

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