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Educación canina

Del pis a la dominancia: 5 mitos sobre educación canina

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La educación canina ha evolucionado mucho en los últimos años pero no todos se han enterado: hay un buen número de leyendas urbanas, de presuntos consejos útiles que se transmiten entre dueños de perro o incluso por parte de ciertos profesionales, que siguen flotando en el ambiente.

Uno de los más arraigados y también de los más inútiles es el del pis. Hay quien sigue pensando que el método infalible para que un cachorro deje de hacer sus necesidades en casa es restregar su nariz contra el pis mientras se le riñe. Eso sólo consigue confundir al perro y que, de propina, coja miedo a su dueño.

Si no pillas al can in fraganti, lo mejor es obviar el accidente. El perro no entenderá porqué te enfadas, aún menos porqué le castigas. Empezará a asociarte con algo negativo, que es lo último que quieres.

Lo ideal pero no siempre viable es tener en cuenta sus horarios naturales y tratar de sacar al cachorro la calle -o colocarle sobre periódicos, etc.- al despertarse, 15-30 minutos después de comer, y después de que haya estado jugando un rato. Y, zas, premio cada vez que lo haga donde quieras. Cuantas más veces lo consigas y le premies, más rápido aprenderá.

Esa sí es la fórmula infalible: la educación canina en positivo. Premiar sobre la marcha los comportamientos que quieras fomentar. Ignorar los demás.

Otro mito: antes de la llegada de un bebé a una casa en la que ya vive un perro hay que llevarle un pañal sucio al can, para que lo huela, y así acepte al recién nacido. Es como si le habláramos en chino, o en humano que para el caso da igual, al perro: no entenderá el gesto y no servirá para nada. Mejor preparar el camino en los meses previos (como explicó Santi Vidal, de Más que Guau)

No se puede empezar a educar a un perro hasta que tiene 6 meses; incluso hay quien amplía la recomendación hasta el año. No sólo es falso sino que es perjudicial: está comprobado que los cachorritos que han tenido la suerte de ir a clases de socialización con un buen educador canino se convierten en perros más equilibrados, tienen menos problemas tanto con otros canes como con los humanos.

Tienes que comer antes que tu perro, así entenderá que tú eres el el que manda, el líder de la manada. Otro mensaje de teléfono escacharrado, al perro le da igual. De hecho es mejor que coma antes o al mismo tiempo, para que no esté ansioso.

Esto último tiene mucho que ver con la teoría de la dominancia, una teoría cuyas raíces están en estudios realizados con lobos en cautividad en 1940 y que se ha demostrado que está en gran medida obsoleta (merece la pena leer este extenso repaso de Sophia Yin).

Hay una reconocida educadora canina y profesora de zoología cuyos libros están llenos de sentido común y consejos prácticos, Patricia McConnell. Ella es una de las muchas que explica porqué es contraproducente pretender imponerse por la fuerza a un perro. Eso de ser el macho alfa para que tu can te respete puede funcionar en cierto sentido, sí, pero los efectos secundarios no son, normalmente, los que busca un dueño de perro urbano.

El resultado suele ser un animal sumiso pero más inseguro y temeroso, con un comportamiento más errático: un perro potencialmente más agresivo. Muchos problemas se agravan al ser tratados con la teoría de la dominancia.

Otro ejemplo, lo que se conoce como Alpha roll: consiste en agarrar al perro por el cuello y tumbarlo, por la fuerza, para demostrar quién manda, literalmente. A veces se acompaña algún gruñido -por parte del humano. Aún hoy se sigue recomendando como método para dominar a los perros pese a que incontables expertos han denunciado que es un peligro.

Los canes no entienden esa inesperada actitud de su dueño, se asustan y muchos reaccionan mal, como es lógico.

Si el objetivo es tener a un perro bien educado y equilibrado, lo mejor es dejarse guiar por un profesional serio y elegir a un buen educador canino, en positivo, la buena noticia es que cada vez hay más.

Este texto se ha publicado previamente en nuestro blog en el Huffington Post.

COMENTARIOS

Pues mi perra (mezcla de chihuahua) tiene ya más de un año y he probado de todo para hacerle entender donde tiene que hacer el pis y donde no y no hay manera (lo hace cuando quiere y donde quiere). Cada vez que salimos a la calle y hacen sus necesidades (tengo dos perras) las premio enérgicamente, tanto verbalmente como con chuches caninas. Nunca la pillo "in fraganti" en casa haciendóse pipi, pero cuando veo que hay un pis, se lo enseño y le grito enérgicamente "NO". Un adiestrador, me llego incluso a decir que cuando se hiciese pipi, que la encerrase en el transportin de viaje, y que hasta que no fuese el momento de su próximo paseo, que no la sacase de ahi, para que vieses que eso estaba mal. Lo he probado todo y nada funciona. Otras veces he optado por ignorar su comportamiento, pero me irrita tanto... Todos los días tengo que fregar 2 pipis por lo menos.

Hace dos noches, vi a "uno" utilizando el Alpha roll (me acabo de enterar del nombre "técnico", aunque yo lo llamaría de otra manera) y no sé si el pobre perro se asustó, pero yo sí y desde luego me hizo dudar cual de los dos era el animal.

A mi perra le pasa igual y ya tiene 3 años, he intentado varias cosas y a veces no queda otra que rendirse... Por suerte, siempre lo hace en el mismo sitio (una alfombra que se puede meter en la lavadora). Así que, yo intentaría enseñarle a que en casa lo haga siempre en el mismo sitio (sobre periódicos o empapadores desechables).

cuando haga pipí empapa un papel de periodico, no mucho pero que quede su olor allí. Pon ese papel debajo de un papel nuevo. Mira a ver si la siguiente vez repite el pipí allí, encima del papel que has puesto encima. Si lo hace, solo tendrás que ir desplazando los papeles muy poco a poco (muy poco cada dia y no todos los dias) hacia el sitio donde quieres que estén para sus pipís. Esto me funcionó. Otra cosa, para eliminar el olor a pipí, que no lo huela ella, porque aúnque tu no lo huelas ella sí, solo funcionan los jabones con enzimas, si tienesn casa Kalia o algo parecido (aunque sea de lavar la ropa) pon un poco en el agua sola y esto sí que a ella le quitará el olor.

cuando haga pipí empapa un papel de periodico, no mucho pero que quede su olor allí. Pon ese papel debajo de un papel nuevo. Mira a ver si la siguiente vez repite el pipí allí, encima del papel que has puesto encima. Si lo hace, solo tendrás que ir desplazando los papeles muy poco a poco (muy poco cada dia y no todos los dias) hacia el sitio donde quieres que estén para sus pipís. Esto me funcionó. Otra cosa, para eliminar el olor a pipí, que no lo huela ella, porque aúnque tu no lo huelas ella sí, solo funcionan los jabones con enzimas, si tienesn casa Kalia o algo parecido (aunque sea de lavar la ropa) pon un poco en el agua sola y esto sí que a ella le quitará el olor.

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